Todo pasa por el factor anímico

Una vez más, Crucero del Norte, el representante del fútbol misionero en el tercer escalón del fútbol nacional, volvió a carecer de certeza y precisión a la hora de definir las chances que creó frente a Libertad de Sunchales, con el que terminó igualando 0 a 0, en el encuentro que marcó el cierre de la etapa clasificatoria del torneo Argentino A de fútbol, un certamen que, al menos en la zona del equipo Colectivero, mostró mucha irregularidad en sus participantes ya que recién definió a los clasificados en la última fecha.
Dentro de la mediocridad en el que se desenvolvieron los equipos, en el que se alternaron la punta, Crucero, pese a bajar notoriamente su producción, hasta hace un par de fechas atrás estaba en la conversación por la clasificación, aún exhibiendo muchísimos altibajos de un partido a otro. Se mantuvo vivo hasta ese momento porque los otros equipos también tuvieron ese zigzagueo en el funcionamiento, por más que en la segunda parte del certamen Unión, Central Norte y Libertad, los clasificados, hayan mostrado algo más que los otros.
No obstante, lo preocupante de Crucero del Norte pasa por el factor anímico. A la falta de gol inicial, y que lo sigue teniendo, se adosó, especialmente desde el reinicio de esta temporada, la falta de convicción para salir adelante. Por momentos el Colectivero parece reaccionar, pero en otros se cae y no encuentra los medios para volver a levantarse.
Desde el punto de vista futbolístico no hay un rival a temer (un cuco), pero queda claro que el factor anímico está presente en su más baja expresión en el Colectivero, sino no se entiende el porqué de las expulsiones tontas o los bajones en la producción en la generación de juego. En un equipo corto las falencias son más notorias aún.
Está claro que si Crucero quiere ser protagonista de la Reválida deberá recuperar el autoestima como equipo. Si no seguirá mostrando la amnesia futbolística que padece en la actualidad, con momentos de lucidez y con mayor tiempo de dudas en lo que quiere.
Está a tiempo de mejorar. Ahora enfrentará a rivales que si logró vencer y eso puede ser un handicap más que importante. Pero si no convierte lo que genera, el objetivo quedará mucho más lejos.

Fuente: Primera Edición.

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