Pese a que había accedido a esta instancia como el mejor de los ocho finalistas, Sportivo Belgrano mostró realmente muy poco en Santa Inés.
Sin embargo, logró lo que vino a buscar a Misiones, y con el 0-0 frente a Crucero -por el choque de ida de los cuartos de final del Argentino A-, quedó a sólo un empate de alcanzar las semifinales.
El Colectivero, que mereció algo más que el punto, complicó enormemente sus chances, ya que ahora deberá ganar en San Francisco para acercarse a la promoción.
Mezquino y timorato
Quizás porque el empate tenía casi la misma significación que un triunfo (a igualdad de puntos y diferencia de goles clasifica el mejor posicionado), el conjunto cordobés salió a no perder en el reducto de Santa Inés.
Con dos líneas de cuatro bien definidas, Farías como enlace y Aróstegui bien de punta, el conjunto visitante trató de cortar los circuitos del local.
No obstante, Gamarra y Pey Brítez le dieron claridad al Colectivero y Márquez se mostró muy peligroso en el uno contra uno.
El dueño de casa, que no pudo contar con el suspendido Carlos Marczuk, arrimó peligro con Derlis Soto en su primera insinuación seria, aunque en la más clara del primer período el Cuqui definió por arriba frente al arco tras gran habilitación del paraguayo.
El encuentro se jugó exclusivamente en terreno cordobés; Crucero dominó a su rival, monopolizó la pelota pero jugó lejos del arquero Barucco, y por eso debió irse a los vestuarios sin victoria, como lo ameritaba el desarrollo de los primeros 45 minutos.
El juez Mastrángelo, de floja labor, ignoró un claro agarrón sobre Cabrera dentro del área en el inicio del complemento, acción que le hubiera dado la chance de la apertura.
El propio Polaquito lo tuvo entrando solo por el callejón izquierdo, pero su remate se fue totalmente desviado; luego fue Brítez el que castigó con un latigazo para que se luzca Barucco.
Sportivo, en tanto, mantenía su idea inicial de defender primero y, si se puede, atacar. Messina y Goicoechea intercambiaban posiciones para contener a Cabrera y Brítez, pero era Márquez el hombre que fabricaba lo mejor del Colectivero ofensivamente.
Al desarrollo de las acciones no lo modificó ni el ingreso de Maxi Batista ni el de Yegros Tejada; al contrario, el equipo de Dechat cayó en la repetición y los cordobeses se adecuaron al libreto para controlar el trámite.
Con el 0-0, Crucero no sólo cortó una racha de cuatro victorias en serie en el Andrés Guacurarí, sino que deberá ganar como visitante, algo que no consiguió en sus últimas seis salidas de Misiones.
Y aunque el empate en San Francisco no alcance para acceder a semifinales, lo único bueno, dentro del panorama adverso, es que Crucero nunca perdió con Sportivo Belgrano.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.



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