Gonzalo Ponzio: Uno que brilló

Gonzalo Ponzio: Uno que brillóNo se lavó las manos. Por el contrario, las puso donde debía, en el momento justo. Gonzalo Ponzio se lució en la tarde del miércoles al tapar tres penales en la definición que le permitió a Guaraní avanzar de ronda en la Copa Argentina al superar por 3-2 desde los doce pasos a Textil Mandiyú.
El encuentro, por la primera ronda de la zona Interior, terminó 0-0 en los 90 minutos, disputados en la cancha de Huracán Corrientes.
En la definición, el uno franjeado voló para detener los disparos de Fernando González, Rolando Pugliese y Paulo Valero.
Germán Gamarra, Mariano Medrano y Héctor Martínez acertaron para los misioneros, mientras que el arquero Ariel Ramírez desvió el remate de Martín Yegros Tejada.
El equipo dirigido por Arsenio Ribeca presentó una formación similar a la que recurrirá el domingo en Villa Sarita para recibir a Sarmiento de Resistencia, en el inicio del torneo Argentino B, con algunas variantes.
Entre las variantes estuvo el juvenil Ezequiel Brozozowski, quien cumplió una destacada actuación.
Aunque la propuesta del equipo franjeado fue jugar al ras del suelo el balón, encontró en los envíos cruzados para los mediocampistas externos y en los centros el arma para generarle peligro, y en serio, a la última línea algodonera que, además, colaboró con pérdidas en la salida y con la poca seguridad que entregó el arquero Ramírez.
La primera clara del partido la tuvo Mandiyú con un cabezazo de Valero apenas por encima del travesaño, pero Guaraní respondió con dos situaciones más que nítidas en apenas dos minutos.
A los 11′, Yegros Tejada picó, habilitado, a las espaldas de los zagueros locales y, ante la dubitativa salida de Ramírez, cabeceó de emboquillada, pero el caño horizontal se encargó de frustrarlo.
Tuvo revancha el regresado delantero franjeado en la siguiente acción. Desbordó García Chamut por la derecha y cedió para Barinaga, quien levantó un centro a media altura que no pudo conectar Ostrowski. El rebote, con el uno fuera de foco, le cayó al pie zurdo de Yegros, y esta vez fue un defensor correntino quien salvó a su equipo.
El primer gol parecía estar al caer, pero la etapa inicial se fue en cero, más allá de un cabezazo de Barinaga para Guaraní y una mediavuelta de Girard que se fueron cerca.
Por entonces, el trámite ya había caído en un pozo por las indecisiones de ambos conjuntos. La Franja estuvo imprecisa en las entregas (Salom y Barinaga aportaron poco) y su doble 5 no se complementó, por lo que dejó espacios para aproximaciones de Mandiyú que fueron desbaratadas por la convincente línea de tres zagueros visitante.
Más allá de todo, el primer tiempo tuvo un grado de intensidad y atractivo que no se trasladó al segundo.
Fue el Albo el dominante en ese período, aunque el mayor peligro lo acercó sólo en el primer cuarto de hora, cuando la defensa franjeada se vio sobrepasada a raíz de una deficiente contención en el medio. De todos modos, Brozozowski, Ramos y Medrano se las arreglaron para mantener el cero.
En ofensiva, Guaraní buscó en el inicio ganar en movilidad al salir del área Ostrowski, aunque luego se diluyó y sólo un par de incursiones de Canita Martínez (entró para jugar de volante por izquierda) le dieron oxígeno a la delantera.
A seis minutos del final, un tiro libre de Velárdez fue lo último que produjo Mandiyú, pero Ponzio mandó la pelota al córner, en un anticipo de la que sería su actuación decisiva en la definición por penales.

Fuente: Mariano Bachiller, El Territorio.

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