Siempre el mismo final

Siempre el mismo finalNo hay vuelta que darle, jueguen en la categoría que jueguen, el final siempre parece ser el mismo.
Crucero y Guaraní volvieron a encontrarse en la noche de Santa Inés y la historia fue la misma que la de aquellas recordadas épocas del Argentino B.
El equipo de Pedro Dechat supo manejar mejor sus ideas y logró otra victoria ante su clásico rival para mostrar una imagen repetida en la salida del estadio, con la sonrisa enorme de los fanáticos colectiveros y la desazón inexplicable de los fieles hinchas franjeados.
Guaraní se puso en ventaja a los 18 del primer tiempo con gol de Cristian Barinaga, mientras que Crucero los dio vuelta gracias a las apariciones de Fernando Zampedri y Gabriel Tomasini.

Parejo
En el primer Guaraní arrancó mejor y Crucero lo emparejó sobre el final. En ataque ambos se mostraron algo imprecisos, pero cuando apretaron el acelerador lograron capitalizar sus capacidades para convertir. Así, la primera etapa sacó a escena aciertos y errores compartidos que dejaron plasmado un justo empate al momento del cierre.
A los 18, una pérdida del balón del mediocampo colectivero se transformó en un contragolpe letal en el que Martín Yegros pivoteó y de taco se la dejó servida a Cristian Barinaga para que defina de un derechazo bajo.
Cinco minutos más tarde, casi sin sufrir el golpe de la desventaja, Crucero capitalizó un tiro libre desde la izquierda. Mosevich envió el centro, en el borde del área peinó Marczuk y en el segundo palo apareció Fernando Zampedri para marcar la igualdad.
El resto de esa etapa fue pareja, con lucha en el mediocampo y sin tantas llegadas.

Con uno menos
Otra vez la segunda etapa se inició con una mayor intención de ataque de los franjeados. Los dirigidos por Ribeca fueron al frente y tuvieron algunas situaciones.
A los 12 minutos el árbitro expulsó a Juan Cabrera en el equipo colectivero y esa situación, en vez de favorecerlo, le jugó en contra a los visitantes, que se nublaron y nunca supieron aprovechar esa ventaja numérica. Es más, el Colectivero sacó pecho y controló mejor el partido, con más espacio y precisión en los pases largos.
Dechat sacó a Dardo Romero, que transitó algo desorientado en el medio, y apostó al despliegue fresco de Franco Cabrera.
Así, a los 25, otra vez desde un tiro libre desde el borde del área, un centro del Polaquito Marczuk terminó en un cabezazo de Gabriel Topmasini, quien apareció en el primer palo y le cambió el rumbo a la pelota para que el arquero Ponzio la vaya a buscar al fondo de la red. Un resultado que en ese momento era justo por la superioridad mostrada en esos minutos.
Después, cuando todos esperaban una reacción de Guaraní, la experiencia de Marczuk, Motta, Cabrera y Tomasini marcaron diferencia y le sirvieron al colectivero para controlar el resultado, inclusive con la posibilidad de estirar la ventaja en varias ocasiones.
Lo más peligroso del equipo de Ribeca fue un disparo desde afuera del área enviado por Martín Yegros que dio en el palo.
Los dos equipos más poderosos de la provincia volvieron a encontrarse y protagonizaron un clásico entretenido, esta vez por la novedosa Copa Argentina. Sin embargo, como en las viejas épocas en las que se cruzaban por el Argentino B, la historia otra vez terminó con una victoria de Crucero, adversidad que Guaraní no logra superar, juegue en la categoría que juegue.

Fuente: Primera Edición.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.