Tokio pagó muy caro el plantel corto que presentó en el debut en el Torneo Federal.
Las ausencias de Garrone, Acosta, Ayala y Flaming, todas por diferentes lesiones, se sintieron de principio a fin, el Japonés no estuvo a la altura de las circunstancias y como local perdió 68 a 60 con Universidad Nacional de Chaco Austral (UNCAus) en el estreno en la tercera categoría del básquet argentino.
El conjunto misionero sabía de antemano que debía administrar esfuerzos para ofrecerle resistencia al combativo equipo chaqueño de Sáenz Peña, pero el menor recambio local y la jerarquía de variantes le terminaron alcanzando al quinteto dirigido por Diego Lifchtiz, que se llevó un triunfo de un reducto prácticamente inexpugnable según los números que cosechó el Japonés en su primer año en el Torneo Federal.
Aguantó hasta donde pudo
En estas circunstancias adversas, los pupilos de Juan José Bidarra pelearon hasta donde pudieron ante un rival aplicado y con un banco mucho más largo.
De hecho, el único que trató de ponerse el equipo al hombro durante los 40 minutos fue el escolta Lucas Gornatti, quien demostró por qué arribó como refuerzo.
El porteño marcó la mitad de los puntos del equipo (28 de 60) y siempre intentó hacer algo diferente. Pero el rival entendió las limitaciones del local, potenció la marca sobre el ex OTC y entonces Tokio cayó en lo previsible, sufrió un sinfín de pérdidas y sólo por momentos impuso esa asfixiante presión defensiva made in Bidarra.
La visita sacó rédito sobre todo de su mayor altura, ya que Argañaraz marcó presencia en la pintura, mientras que en el Japonés sólo se destapó el propio Gornatti, autor de 9 puntos del equipo en el primer cuarto, que favoreció al Oriental 12-12.
Stietz, con tres faltas en cuestión de segundos, debió salir ya en en los primeros diez minutos complicando aún más el panorama local. Así y todo, y tras perder el segundo segmento 22-13, Tokio creció defensivamente en el tercero y ganó 14-10 para llegar a la definición 40-44.
La rápida salida de Stietz permitió el ingreso del juvenil Franco Benítez, quien debió padecer mucho antes de dejar sus nervios de lado.
Uncaus, pese a sus titubeos, consiguió mantener una mínima ventaja. Pero a falta de 1’30’’ Tokio se puso a tiro (56-57) gracias a Gornatti y Fulquet, que enseguida llegó a la quinta y dejó la cancha para sumar otra desgracia.
Woloszyn tuvo su chance, pero se le escapó un rebote infantil de las manos, el rival facturó, capitalizó los dos técnicos al banco local y con otra rápida bomba de Forte le puso punto final a la historia.
Fuente: territoriodigital.com




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