
Con los 16 rebotes ante Sarmiento, Fulquet se convirtió en el mayor rebotero del Federal (Foto: Sixto Fariña)
Eso seguramente habrán pensado jugadores y cuerpo técnico de Tokio, que en el último partido previo a las fiestas de Navidad y Año Nuevo, venció de manera angustiante a Sarmiento de Formosa por la 10ª y última fecha de la primera fase de la División NEA del Torneo Federal.
El Japonés, que ganaba 44-24 al cabo del primer tiempo, terminó sufriendo más de la cuenta para finalmente quedarse con el partido por 79-74, y de esa forma cerrar con un balance positivo de seis victorias y cuatro derrotas la primera instancia del certamen nacional.
Después de mostrar lo mejor de su juego en los primeros 20 minutos, el dueño de casa dejó la mística en los vestuarios, perdió las ganas y le dio vida a un rival que parecía fulminado 20 puntos abajo.
Excelente, mal y aceptable
En el arranque, Tokio parecía el Dream Team y Sarmiento un equipo en formación. Fulquet hizo y deshizo lo que quiso en la pintura y los perimetrales se florearon con sus intentos de tercera dimensión. Ese equipo, en el que incluso Gornatti estuvo mucho más apagado que de costumbre (también se puede equivocar), es el Tokio que puede entusiasmar a su gente. Rotación, velocidad, compromiso, solidaridad, presencia y contundencia. Con estos argumentos, no hicieron falta ningunos de los habituales gritos de Bidarra para enderezar el partido.
Garrone y Gornatti, desde afuera, y Fulquet y Pozzer (de a poco está encontrando su nivel), en el trapecio, calentaron motores para que el local se lleve el primer cuarto 22-9.
En el segundo, motivado y con la confianza a pleno, el Japonés ofreció más de la misma medicina, aunque ahora le sumó la colaboración de Acosta para otro parcial de 22-15 que parecía sellar la suerte formoseña.
Pero de a poco empezó a revivir el muerto. Germán Chiaruttini, un pibe (en enero cumple 23 años) puro valor, se puso el equipo al hombro y en base a coraje y valentía comenzó a emparejar la historia.
La fortaleza mental y las condiciones atléticas del ex Gorriti de Jujuy, además, inflaron a Franco Antonellini y Marcos Sabaj. Ese tridente se encendió, Tokio entró en la desorganización (en la que incluso Fulquet metió un triple) y el equipo de Gustavo Vega clavó un parcial de 28-19 para seguir con vida.
Sarmiento llegó a ponerse 66-70 a 2’ del cierre. Pero enseguida perdió a Antonellini y Medina y careció de fuerzas ofensivas. Además, Fulquet volvió a imponer respeto en la pintura y un triple de Garrone sentenció la victoria, sufrida, pero victoria al fin.
Fuente: territoriodigital.com



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