Fiesta agónica en Villa Sarita

Cuando parecía que perdía un partido clave ante un rival directo, Guaraní lo dio vuelta en los últimos tres minutos y venció a San Jorge por 2-1 de local.

Fiesta agónica en Villa Sarita

Agónico. La Franja superó 2-1 a San Jorge de Tucumán en el descuento y dio otro paso para clasificar. Gómez y Albarracín, los goleadores para revertir la desventaja. 
Guaraní pasó de pensar en la derrota a resignarse con un empate y, cuando pocos lo pensaban, terminó festejando una gran victoria ante San Jorge, un rival directo en la lucha por la clasificación a la siguiente ronda del Argentino A.
Este domingo, por la 14ª fecha de la zona Norte, se impuso por 2 a 1 y escaló a la segunda posición, sólo por detrás de Juventud Unida de Gualeguaychú.
En la primera parte del partido hubo de todo, pierna fuerte, pelotazos, pelotas disputadas entre los compañeros y hasta un desmayado. Todo, menos fútbol.
Guaraní se entregó de lleno al juego friccionado y la pelota al aire, por lo que al verse desconocido en sus habituales rendimientos, se vio forzado a inventar una forma de juego a la que no está acostumbrado.
Cada minuto que pasó fue una clara muestra de lo que extrañó la Franja a Ramiro Pereyra, el habitual hacedor de las pausas y de la creación del juego. Esta vez, San Jorge hizo la lógica de todos los que vienen a jugar a Posadas y se plantó sin complicaciones en el fondo, pero con buenos recursos de mitad de cancha para adelante.
Siempre que la agarró Chanquía, el local sufrió. Y fue por la rebeldía que mostró el 10 visitante, el único capaz de dejar a dos en el camino y forzar al mediocampo rival. Por parte de los dirigidos por José María Bianco, sólo una chance concreta, que en realidad fueron tres en una. Ni Narese, ni Noir ni Ceballos pudieron con Caprio, que respondió perfectamente cuando se lo exigió cerca de los 40 minutos.
Antes, Zambrano, que había anulado a Narese y Ceballos, chocó cabezas con el segundo y cayó desplomado al piso. Adrián Franklin, el árbitro del partido, entendió que falta no hubo, por lo que no paró el juego inmediatamente, aunque sí lo hizo cuando la jugada de peligro del local concluyó.
Tras diez minutos de atención al jugador dentro del campo, otra vez la ambulancia se hizo presente en el Clemente Argentino, que se llevó al tres tucumano.
En el complementó la pelota bajó, y con eso apareció el fútbol. Al menos durante los primeros 20’.

Lo mejor para el final
Guaraní tardó en encontrar su rendimiento y por eso también le dio las chances a San Jorge, que no supo aprovecharlas por la buena defensa local.
Todo pasó después de los 40’. Allí la visita aprovechó la única desatención en defensa de la Franja y marcó con el ingresado Jesús Vera. Pero sólo tres minutos después, Mauro Gómez puso el 1 a 1 por estar en esa posición para la cual fue entrenado: la de 9 de área.
Lo impensado, para la visita porque Guaraní está acostumbrándose a ganar en los últimos minutos, llegó a uno del final. Era la última, Franklin tenía el silbato en la mano para terminar el partido, pero Tobías Albarracín se quedó en el área para esperar la segunda jugada. La pelota picó y Caprio salió rápido, pero aún más rápido fue el capitán para cabecear por arriba y poner el 2 a 1. Injusto por el trámite del partido, pero eso a Guaraní, el segundo de la tabla de la zona Norte, muy poco le importa.

Por Emiliano Andreoli, El Territorio.

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