Despedida acorde

En el que fue su último partido como local en el año, Crucero al menos salvó el invicto en casa. Perdía 1 a 0 con Atlético Tucumán, pero a segundos del final apareció Olivares y decretó el 1-1.

Despedida acorde

Motivos para celebrar. A los 43’ del segundo tiempo, Maravilla Olivares tuvo su chance y marcó un empate con sabor a triunfo (Foto: Sixto Fariña)

¿Se ganó un punto o se perdieron dos? Ante la pregunta recurrente, anoche todos coincidieron en Santa Inés en que se ganó uno.
El agónico 1-1 ante el duro Atlético Tucumán, por la 20ª fecha de la Primera B Nacional, terminó siendo un importante premio para Crucero, que a segundos del final salvó el largo invicto que ostenta como local gracias al gol de Juan Manuel Olivares y la asistencia de Víctor Aquino, dos hombres que entraron en el ST para cambiar la historia.

A mal tiempo, mala cara
Pese a la cantidad de agua caída, el buen sistema de drenaje de la cancha fue el guiño que necesitaban los jugadores para preparar una nueva batalla.
El Decano tucumano, que en la previa se mostró bien predispuesto para salir al ruedo, supo cómo y de qué manera jugarle a Crucero. Plantó dos sólidas líneas de cuatro y dejó al Pulga Rodríguez como la esperanza en ataque. No le importó al equipo de Diego Erroz no tener la iniciativa de las acciones y mucho menos desplegar un juego vistoso. Sí, en cambio, tener controlado a Bruno, Fileppi y Diego Torres y mantener a Cólzera lo más lejos posible de Lucchetti.
Fue Atlético Tucumán el equipo que mejor supo cómo neutralizar las grandes virtudes del Colectivero anulando a sus hombres creadores.
Crucero tampoco estuvo en su tarde, hay que decirlo. Porque imposibilitado de explotar fútbol con sus creativos, tampoco supo sorprender con los laterales, un arma importante que suele darle buenos resultados cuando juegan Dardo Romero y Alejandro Pérez.
Y con ese juego poco seductor pero claramente efectivo teniendo en cuenta el libreto tucumano, la visita se fue adueñando de la pelota y originando las situaciones más claras, como un remate flojo de Leonardo Acosta, un tiro libre de Rodríguez que puñeteó Caffa y una corrida de Olivero que murió en las manos del uno entrerriano.
Por el lado de Crucero, una buena corrida mal definida de Bruno y un derechazo muy desviado de Torres fue lo más destacado dentro de un primer tiempo que nunca lo tuvo a Crucero en el rol protagónico.
Hasta que a los 44’ la sensación de inseguridad que flotaba en el aire tuvo su clímax cuando la Pulga Rodríguez capturó un pase de Barrado, miró a un adelantado Caffa y la ubicó con total clase en el ángulo superior derecho del uno para silenciar el Andrés Guacurarí. El golazo del delantero -que se dio el gusto de vestir la camiseta de la selección argentina en la época de Maradona- fue la diferencia sustancial entre un equipo que no pudo y otro, el tucumano, que aprovechó la jerarquía individual.

Insinuó en el arranque
En el complemento, con los rápidos ingresos de Maravilla Olivares y el paraguayo Aquino, apareció el Crucero explosivo, vertiginoso y de buen pie que todos esperan ver. La presencia de una torre en el área obligó a los centrales a jugar cerca de Lucchetti; los laterales y los carrileros se acoplaron para contener a Bruno, Fileppi y Olivares y el partido se desarrolló exclusivamente en campo tucumano.
Pero fue de mayor a menor Crucero. En los primeros 15 minutos estaba para golear, en los siguientes 15 sintió el desgaste y empezó a abusar de los pelotazos, y en la parte final se desintegró física y mentalmente.
De todos modos, una más tenía que quedar. A los 43’, Aquino bajó de pecho una pelota aérea para Olivares, éste metió un pequeño quiebre de cintura y definió abajo, contra un palo, para el festejadísimo 1-1, que, por lo visto en cancha, merece ser festejado.
Sin el volumen de juego de partidos anteriores, pero sacando a relucir actitud y personalidad en el complemento, Crucero despidió el año, al menos, con una pequeña alegría para la gente.

Festejaron el Santo y Sarmiento
En San Juan, San Martín ganó un partido clave en su lucha por intentar escaparle al fantasma del descenso al imponerse 3-1 a Brown de Adrogué.
Además, Sarmiento de Junín celebró un triunfo agónico al ganarle 1-0 a Villa San Carlos.

Fuente: El Territorio.

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