Crucero ganaba 1 a 0 con gol de Juan Olivares y parecía encaminado a conseguir su primer triunfo en el año, pero un error de Germán Caffa derivó en el empate de Villa San Carlos. El Colectivero se mantiene cuarto pero acumula cuatro sin ganar.

Viendo el lado positivo, el Colectivero cortó la racha perdedora de dos derrotas consecutivas y sumó su primer punto en el año, como visitante, mientras que analizando el lado negativo, un punto ante el peor equipo de la categoría y una racha de cuatro encuentros sin victorias no son motivos para festejar.
El conjunto misionero, que tuvo en el banco a Alejandro Duré tras la renuncia de Iván Delfino en la semana, no pudo sostener la prematura ventaja y terminó resignando dos valiosos puntos ante un equipo golpeado que sólo ganó un partido en el campeonato.
El Colectivero arrancó dominando y siendo protagonista, mientras la Villa intentó hacer pie en la primera parte.
De la mano de Juan Manuel Olivares, la visita se puso en ventaja a los 17’ de ese primer tiempo. El ex Platense la acomodó al palo izquierdo del Gato Sessa tras una buena jugada colectiva y así abrió el camino para la visita.
Todo parecía que se encaminaba a un triunfo cómodo, pero un grosero error de Germán Caffa hizo que el local empatara.
A los 37’, el arquero salió a cortar un centro enviado por Raverta desde la derecha, pero la pelota se le escapó de las manos y Alan Kardasinski selló el empate para San Carlos, que hasta ahí había hecho poco para merecerlo.
Sin embargo, la segunda parte fue la contracara de la primera. Los del Coco San Esteban salieron mejor, sobre todo por el ingreso de Nicolás Mazzolla, que empezó a complicar a la defensa misionera desde que saltó a la cancha.
Al Colectivero se le apagaron las luces y poco a poco se fue metiendo atrás. Para colmo, Héctor Paletta amonestó por segunda vez a Rosso y el central se fue expulsado.
Era todo de San Carlos, que con uno más decidió arriesgar todo. Y lo pudo ganar en una de las últimas: Mazzolla lo tuvo de cabeza, pero el travesaño dijo no. Crucero se atrincheró y esperó el cierre, aguantando el punto como podía. Duré, en su primer partido como técnico interino tras la partida de Delfino, al menos pudo sumar en su visita a Buenos Aires.




Comentarios recientes