Crucero empataba y dejaba pasar la chance de acercarse a los líderes, pero se equivocó sobre el final y volvió a perder de local.

Como un chofer con miopía, un piloto con el vidrio empañado, o simplemente como un equipo que no está cómodo, Crucero volvió a dejar pasar una gran chance para prenderse definitivamente en la lucha por el ascenso. Anoche se acordó tarde de buscar el gol y cuando lo hizo, recibió el cachetazo más grande en lo que va del año. Sarmiento, gracias al oportunismo y el optimismo, se quedó con tres puntos en el último suspiro de la aguada noche misionera.
Yamil Garnier, a los 45’ del complemento, marcó el único gol del partido, justo después de un garrafal error de Tomasini, que dio corto el pase atrás para complicar a Caffa, que no pudo a pesar del esfuerzo y dejó el arco servido a Garnier, para que el volante marque el único tanto, justo cuando el empate parecía una fija.
El 2014 empezó con timidez para Crucero del Norte. Fue así el panorama de los primeros 45’ para un equipo al cual se lo nota golpeado, casi al borde de un impacto que puede desestabilizarlo. Más allá de eso, el mérito de Sarmiento fue grande cuando le tocó tomar la pelota e intentar jugar en una cancha que invitó al pelotazo, pero que complicó a aquel que se dignaba a recibirla.
Un panorama complicado para los dirigidos por Alejandro Duré, quienes no encontraban la forma de sobrepasar la última línea verde. El medio de intentos fue, una vez más, Enzo Bruno, pero su marcador natural Quiroga, siempre se vio bien secundado por Garnier para ahogar las intenciones del ex Guaraní.
La participación del árbitro en el primer tiempo distó mucho del agrado del público local (se entiende que no dirige para gustar a determinado sector), que no acompañó como una semana y días atrás, cuando el Andrés Guacurarí se vio colmado por la visita del líder Banfield. Anoche, Ramiro López se llevó la atención por fallos polémicos, que tiraron siempre para los de Junín. Ante cada pelota dividida, la decisión era obvia y a favor del Verde.
Todo lo que no pasó en la primera parte, sí ocurrió en el inicio del complemento. Fue Sarmiento el largo protagonista de los instantes posteriores al pitazo de arranque. Los dirigidos por Fuentes fueron bien al frente y, sin mucha paciencia, sumaron tres ocasiones en los primeros dos minutos. Diellos, aquel que se había mostrado como opción en la primera parte, no pudo empujarla a la red. Primero porque cerró Manzanares y luego porque tapó Caffa a quemarropa.
Cuando reaccionó, Crucero salió al ataque con decisión, aunque siempre estuvo desconectado de mitad de cancha para adelante. Cuando tocaba aguantar, el equipo funcionó bien, pero cuando tuvo que crear, no lo hizo de la mejor manera.
Sin juego, la pelota parada tampoco fue una buena forma de crear peligro para el local. Si bien puso ganas, Ischuk se mostró muy seguro a hora de salir a cortar centros y situaciones en su área.
La velocidad en salida con el que cuenta Crucero casi da sus frutos a 15 del final, con una avivada de Caffa, quien sacó rápido desde el arco y habilitó a Diego Torres, quien realizó su primer pique en el partido para tirar un centro que sobró a Pinti, pero que le cayó en los pies a Bruno. El volante definió fuerte, pero Ischuk estaba sobre la marca de la pelota y sacó con el pecho de manera increíble.
Sarmiento se llevó tres puntos que en definitiva mereció por inteligencia, pero que lejos estuvo de hacerlo en el juego. Para el representante misionero, quedará el sabor amargo de haber perdido el respeto que ostentaba en Santa Inés, donde increíblemente acumula dos derrotas en dos jugados durante este año.
Fuente: El Territorio.




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