Pensar en lo que viene

Aldosivi se adaptó mejor a las condiciones de la cancha y en Garupá le robó un punto a Crucero, que ahora sí le puso punto final a su ilusión de ascenso.

Pensar en lo que viene

Agotó la reserva. Crucero igualó ayer 1-1 con Aldosivi y se quedó sin chances de subir a la A; a dos fechas para el final luchan Independiente, Instituto, Huracán y Atlético Tucumán (Foto: Sixto Fariña)

Cancha rápida, tiempo lluvioso, un rival con pocas presiones. Tuvo que batallar con varias cuestiones Crucero en la fría tarde misionera. Sumar de a tres era lo único que servía para mantener encendida la llama del ascenso. Pero el 1-1 ante Aldosivi de Mar del Plata, en Santa Inés, le puso punto final a esa loca idea de jugar en la elite del fútbol argentino.
En un Andrés Guacurarí que mostró una muy pobre convocatoria (está más que claro que el público sólo acompaña en instancias definitorias), el Colectivero afrontó su penúltimo encuentro como local con una idea bien definida. Las derrotas, inesperadas por cierto, de Instituto y Atlético Tucumán (rivales directos en la lucha por adueñarse del último ascenso) en la jornada sabatina le dieron un nuevo envión al equipo misionero, que podía recortar a cuatro puntos la diferencia con la Gloria, aunque después ganó Independiente y le sacó ocho al Colectivero.
De cualquier manera, y como la esperanza es lo último que se pierde, Crucero salió a hacer su parte.
Olivares se vistió de conductor, Cólzera se mostró como primera opción de pase y Pinti Álvarez corrió como siempre entre los centrales marplatenses.
Aldosivi, contra lo que se esperaba, por momentos se animó a jugar de igual a igual. Secaffien y Malcorra empujaron desde el medio y a partir de sus intervenciones Juan Mendonça tuvo más trabajo que el esperado. El uno, oriundo justamente de Mar del Plata, debió revolcarse en más de una ocasión para mantener su arco en cero.
Crucero encontró espacios sólo por las avivadas de Álvarez. El paraguayo primero se la quiso picar con clase a Campodónico pero la pelota acarició el palo y se fue a un costado, y minutos más tarde anticipó a su marcador con un buen juego de cintura y su cabezazo dio en el palo ante la mirada estéril del uno.
No hubo muchas situaciones de gol, pero sí quedó claro que los dos buscaron el arco de enfrente y que no pudieron prosperar básicamente por el rápido estado del campo de juego.
Las ganas que ambos mostraron en el primer capítulo tuvieron continuidad en los segundos 45’. Aldosivi incluso se animó un poco más, Lamberti y Navarro le ganaron el duelo en el círculo central a Lamas y Nievas y entonces Crucero se vio superado por el Tiburón. En cuestión de segundos el equipo marplatense originó al menos tres claras situaciones de gol, y antes de que se cumpla la hora de juego merecía algo más que el 0-0.
Tal como sucedió hace quince días ante un equipo a priori inferior como Brown de Adrogué, Crucero se vio sorprendido en su propia casa. Hasta…

Hasta que apareció Pinti
A los 20’, el goleador paraguayo se sacó dos marcadores de encima, trabó y le ganó a un tercer rival en las puertas del área y asistió a Olivares, quien de volea ajustició a Campodónico para el 1-0. Injusto, pero importante para reorganizar las ideas y, sobre todo, para mantener encendido el sueño del ascenso.
Pero qué poco duró la alegría. Porque Aldosivi no aflojó, arrinconó a Crucero y tuvo su merecido premio a los 28’, cuando Damián Martínez aprovechó un despeje corto y la puso abajo, al lado de un palo, entre mil piernas, para el 1-1.
Después del empate, el cansancio entró en escena, los dos sintieron el desgaste realizado en una cancha pesada y de a poco se fueron conformando con el punto. Un punto que, ahora sí desde lo matemático, significó el fin de la esperanza misionera de jugar en Primera.

Fuente: El Territorio.

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