Guaraní le plantó batalla a Colón en Santa Fe. Perdía 1-0 y lo empató con un golazo de Barinaga. Pero a poco del cierre se equivocó en el fondo, el Sabalero se terminó floreando y se impuso 4-1.

Lo definió en el cierre. El local la tenía complicada ante la Franja, pero en los minutos finales redondeó un exagerado triunfo 4-1
Todo lo bueno que había hecho Guaraní durante el primer tiempo y más de la mitad del segundo, se desplomó con un error, con la sed de revancha y con la desazón de no poder. Anoche, por la 5ª fecha de la B Nacional, la Franja se durmió al final y terminó cayendo por un incomprensible 4 a 1 ante Colón.
Minuto a minuto, Guaraní se fue sintiendo cómodo en el césped santafesino. Aprovechó al máximo el nerviosismo innecesario en el que se sumergió su rival y a partir de allí fue edificando un cierre de etapa más correcto que el de Colón.
Es que el Sabalero, que se puso en ventaja y jugaba mejor, no supo contrarrestar lo mal que viene defendiendo en su temporada y entregó la pelota a Guaraní, que la distribuyó entre Bruno y Barinaga.
Sí, esa dupla empezó a hacerse ver, como devolviendo lo que se esperaba cuando el ex Crucero pegó la vuelta. Pero no todo fue en esa tónica para el conjunto misionero. Para nada, porque en los primeros minutos intentó hacerse dueño del juego y tomar el control de todos los sectores. En ese intento, obvió las capacidades de su rival.
Colón, con Telechea, Leys y Poblete, armó contraataques muy rápidos y así encontró la apertura del marcador. Minici, en la primera y única que decidió tomar la lanza y salir de su tarea, perdió en el ingreso al área rival, por lo que dio todas las facilidades para la contra. Villarruel recibió del propio Poblete y, con paciencia y tiempo, puso un centro preciso para que Callejo, ingresando por detrás de Russo, marque el 1 a 0.
El local respondió siempre con pelotazos desde atrás y en cada uno de ellos se ganó los silbidos desde su propia hinchada.
Para colmo, un error de Echenique a los 31’ terminó siendo la llave para el empate. Barinaga recibió ese lateral que no estuvo bien cobrado y la mandó al fondo con un gran remate.
Osella, presionado por la platea que se ubica detrás de su banco, mandó a calentar a la mitad de los relevos. Para cuando el complemento comenzó, Curuchet y Bíttolo ingresaron a dar aire a los reclamos desde las gradas.
Esa presión también se trasladó al campo de juego, pero Guaraní aguantó bien en el fondo. El ingreso de Silba por Barinaga intentó demostrar que la victoria también estaba en los planes de la visita.
Pero a los 37’ pasó lo que no tiene que pasar en la B Nacional. Los pases atrás en búsqueda de aire se hicieron una tendencia para Guaraní. Así fue que a los 37’ un error en el fondo derivó en la aparición de Curuchet para ganar en el pique y picarla ante la salida del uno.
Segundos después, el otro ingresado, Pavón, dejó atrás a Russo y desde el borde del área marcó el 3 a 1. Luego, el cuarto tanto del local, fue un golpe más a un Guaraní que se cayó anímicamente y lo pagó con goles en contra. Para colmo, la recuperación deberá ser inmediata. El sábado, ante Argentinos en Villa Sarita, nada menos.
Expectativa en Santa Fe por la llegada franjeada
La lejanía de la provincia de Santa Fe, su capital, su forma de vivir el fútbol y con ello los contratiempos que eso acarrea, hicieron que cada misionero que intentó acercarse a vivir el partido válido por la 5ª fecha de zona A de la B Nacional sienta presión de un club grande.
Colón, que descendió y está encaminado en una vuelta que pretende ser rápida, vivió con asombro su duelo de ayer. Quizás nunca imaginó que ese rival al cual enfrentó en la pretemporada del 2013 ayer lo estaría midiendo por los puntos.
En aquel entonces, también en Santa Fe, Guaraní visitó al Sabalero, pero lo hizo con ganas de medirse con un equipo superior, como para saber dónde estaba parado. O para qué estaba. Lo cierto es que luego se daría el ansiado ascenso. Junto a ello, el descenso de Colón.
Con lo impredecible que es el fútbol, para el conjunto santafesino fue una sorpresa recibir a Guaraní y para la visita, el ambiente también generó expectativa.
El estadio Brigadier Estanislao López estuvo completo en un 80 por ciento, pero sus ingresos se dieron con total normalidad y ni siquiera la salida al campo por parte de Guaraní motivó silbidos de los locales.
Los camiones hidrantes que obstaculizaban la visión en las adyacencias disfrutaron de un paseo por la tarde santafesina, que entregó
un clima casi ideal, a contramano de los dos meses que lleva la ciudad sin lluvias.
La victoria, contundente en cuanto al resultado, les dio a los fanáticos sabaleros una gran alegría al cierre
de la jornada.
Fuente: El Territorio.




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