Le puso los puntos

Como cada vez que juega de local, Crucero impuso el ritmo y por momentos bailó a su rival. Temperley, que llegaba como escolta, poco pudo hacer para impedir el contundente 3-0 del Colectivero.
Le puso los puntos
Plantea incertidumbre Crucero. Semana a semana. De visitante no da pie con bola y, más allá de algunos buenos rendimientos, sólo acumula derrotas; pero en Santa Inés gana, se luce y no se cansa de sumar de a tres. Así las cosas, no resulta sencillo encontrar una óptica para analizar el nivel del equipo y sus posibilidades.
En uno de los dos partidos que se jugaron en el marco de la 7ª fecha de la zona B del torneo de la B Nacional, el Colectivero prácticamente borró de la cancha al agrandado Temperley, lo venció por 2-0 en el estadio Andrés Guacurarí e hilvanó su tercera victoria consecutiva como local.

Con el triunfo, el conjunto misionero llegó a los nueve puntos y, con un partido menos que varios de sus rivales, se metió en puestos de ascenso a Primera División.
Repitiendo la misma fórmula y casi los mismos nombres que vencieron a All Boys en la anterior presentación casera, los dirigidos por Gabriel Schurrer se impusieron gracias a los goles de Ariel Cólzera, en el primer tiempo, y Gastón Aguirre en contra y Nicolás Martínez en el complemento.
El equipo dirigido por Ricardo Rezza, que llegaba a Santa Inés como escolta y revelación de la zona, sufrió el vertiginoso juego del dueño de casa, que nuevamente marcó diferencias a partir de la conducción de Cólzera y las constantes arremetidas por las bandas.
Gabriel Ávalos, de vuelta entre los once tras recuperarse de la lesión, pudo abrir la cuenta a los 13’ pero su cabezazo se fue apenas desviado en un claro indicio de la determinación de uno y otro.
El Celeste, que este año logró el ascenso desde la B Metropolitana, muy pocas veces logró salirse del libreto conservador de Rezza, y sólo el desequilibrante Tiki Tiki Di Lorenzo mostró vestigios de buen fútbol. Pero el ritmo del partido siempre lo puso Crucero. Y Temperley bailó.
A los 35’, cuando la apertura estaba al caer, Orona perdió a Barraza dentro del área, se vio obligado a desestabilizarlo para que no convierta y le permitió a Cólzera, desde los doce pasos, darle una dosis de ecuanimidad al desarrollo.
Crucero hizo un exigente desgaste en la calurosa tarde misionera, sobre todo por el callejón derecho (Pérez-Torres), y afortunadamente en los primeros 45 minutos consiguió el primer objetivo de la ventaja.
Una genialidad de Dardo Romero, en el arranque del segundo tiempo, le bajó el telón anticipadamente al buen espectáculo de Santa Inés. Un perfecto cambio de frente del zurdo encontró una buena respuesta en Martínez, que se esforzó sobre la línea, ganó en velocidad y entrando al área mandó un centro bajo que Gastón Aguirre, en su afán por despejarla, mandó al fondo de su propio arco. 2-0 y fin de la historia.
A partir de ahí Crucero se floreó, Cólzera fue el director de orquesta y el resto evidenció una gran coordinación. Temperley entró en la impotencia desmedida y el partido a punto estuvo de salirse de los carriles normales.
Por tercera ocasión seguida el Colectivero mostró una alentadora producción jugando como local; ahora será cuestión de convencerse de que, como visitante, también se puede. Esa es la cuenta pendiente.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

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