Un pasito hacia adelante

Guaraní, que otra vez empezó perdiendo, aprovechó su oportunidad y a poco del final consiguió el 1-1 a través de Luis Silba. Cortó la racha de tres caídas seguidas afuera.
Un pasito hacia adelante

De lo mejor. Enzo Bruno desequilibró en el uno contra uno. Guaraní no se cayó con el gol de Douglas y alcanzó el empate (Foto: diario La Opinión de Pergamino)

Ya habrá tiempo para festejar triunfos. Por lo pronto, empezar a sumar de a uno como visitante es un buen síntoma para Guaraní en la B Nacional.
Anoche, en la continuidad de la 9ª fecha de la zona A, el equipo dirigido por José María Bianco consiguió su primer punto jugando fuera de Misiones y, aunque sigue sin poder ganar en la segunda categoría del fútbol argentino, al menos cortó la racha de tres caídas en serie de visitante.

Douglas, que fue levemente superior a su par franjeado en los 90 minutos, se puso en ventaja a los 8’ del segundo tiempo a través de Sebastián Carrera, pero Luis Silba, a los 34’, marcó el 1-1 final en Pergamino.
De los pies de Caballuci y Borrego, el dueño de casa inclinó la cancha a su favor y fue acercando peligro al arco de De Olivera en el primer segmento.
La Franja, por su parte, tardó en asentarse en el césped pergaminense, y cuando lo hizo también tuvo un par de situaciones en los pies de Milton Zárate, primero, y Exequiel Narese, más tarde.
Pero Douglas controló el trámite, se adueñó del sector medio y fue más claro con la pelota. Pero se fue al descanso sin quebrar la paridad.
Así las cosas, se abría un panorama positivo para la Franja, que podía empezar a encontrar espacios jugando con la desesperación de su rival.
Pero antes de que se cumplan 8’, y de una pelota parada, el local halló tranquilidad. Elías Borrego amagó enviar el centro y la defensa franjeada se adelantó; en el segundo intento el delantero mandó el centro al corazón del área y Sebastián Carrera anticipó a todos para abrir el partido.
Guaraní, en el amanecer del complemento, sufrió un baldazo de agua fría, mientras que el local, que buscaba ese gol tranquilizador, encontró aire en un momento importante del juego.
Ya en desventaja, el equipo de Villa Sarita se adelantó unos metros, y a partir de una pelota parada tuvo la más clara para empatar con un frentazo de Alan Vester que reventó el travesaño, picó en la línea de gol y salió. Para no creer.
El Chaucha Bianco arriesgó aún más con la inclusión de Gómez y López y tuvo su merecido premio a los 34’. Luis Silba se animó de larga distancia, sacó el potente remate y esta vez el travesaño hizo el guiño de la suerte y la pelota, mansita, infló las redes.
En los 10’ finales el partido se hizo de ida y vuelta. Los dos se dieron cuenta de que podían ganarlo y con aciertos y errores fueron a buscar el arco de enfrente. Pero el desgaste se hizo sentir y al final el punto fue lo más justo.

Fuente: El Territorio.

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