Mientras más se acerca a los 30 puntos, más le cuesta alcanzar esa cifra. Crucero cayó 1-0 con Huracán y comprometió sus chances de subir a la A.

Llegar a los 30 puntos es el objetivo. A esta altura parece un número maldito. Siempre parece estar cerca pero a la vez está cada vez está más lejos. Mientras más se acerca a esa cifra, más le cuesta alcanzarla.
Ayer, por la 19° fecha del torneo de la Primera B Nacional, Crucero del Norte perdió 1-0 con Huracán, sufrió su segundo tropezón consecutivo y, aunque se mantiene en puestos de ascenso, comprometió innecesariamente su futuro a tres fechas del final.
Crucero lejos estuvo de repetir actuaciones anteriores. Y es esa irregularidad la que no le permite dar el golpe de gracia y asegurar el ascenso de una buena vez.
Ayer, ante un rival directo como Huracán, volvió a dejar escapar una inmejorable chance como local, perdió ante su gente en el Andrés Guacurarí y la ventaja de cinco puntos que tenía respecto de sus inmediatos perseguidores ahora se acotó a solamente dos.
El Colectivero, aun con la derrota, se permite ver como buenos ojos la recta final del campeonato porque se mantiene en el grupo de los mejores cinco de la zona B, pero van apareciendo factores en contra que pueden plantear cierta incertidumbre. Por un lado, jugará como visitante dos de los tres partidos que le restan, mientras que por otro no son pocos los que observan con preocupación el vertiginoso ascenso de Huracán, que cosechó su tercer éxito consecutivo cuando parecía condenado a un nuevo fracaso.
Crucero, que jugó su peor partido como local, tuvo un alentador inicio. La movilidad de Cólzera, las corridas de Martínez y las proyecciones de Pérez le trajeron complicaciones a la veterana línea defensiva del Globo, pero en cuestión de minutos Huracán acomodó sus piezas en el tablero e inclinó la cancha a su favor.
Cólzera tuvo, con sendos remates bien tapados por Marcos Díaz, la apertura del marcador, pero el equipo de Parque Patricios también acarició el gol en los pies de Ramón Ábila.
La más clara para el local fue un buen anticipo ofensivo de Marcelo Lamas que se fue lamiendo el travesaño.
Promediando la primera parte la cosa cambió. Piti Martínez entró en escena, Toranzo tomó más contacto con la pelota y Espinoza siempre la devolvió redonda. Así, con un interesante triángulo creativo, el equipo bonaerense visitó con mayor asiduidad el arco de Caffa. Primero, el propio arquero entrerriano le ahogó el grito a Martínez al taparle un tiro libre bien esquinado, y segundos después, Domínguez peinó en el primer palo y Erramuspe, en la boca del arco, se perdió un chance increíble que derivó en tiro de esquina. Iban 40’ y Huracán, a esa altura, merecía tal vez un poquito más. Y los merecimientos le dieron lugar a los hechos. De ese córner, a los 41’, Toranzo tocó corto para Ábila, éste devolvió para Espinoza y el volante, cara a cara con el uno, ajustició a Tito para el 1-0 visitante.
Crucero sabía en la previa que incluso el empate era un resultado favorable, porque como mínimo servía para mantener la diferencia con el rival de turno. No obstante, al menos en cuestión de determinación, el equipo dirigido por Gabriel Schurrer mantuvo un nivel por debajo de lo esperado.
Con el correr de los minutos el Globo fue acercándose progresivamente a su arquero Díaz, pero Crucero no supo ni pudo aprovechar los espacios cada vez mayores que le dejó su adversario y se hizo reiterativo en la búsqueda de los mismos caminos.
Los ingresos de Chironi y Torres y la salida de Cólzera, el hombre más cerebral del medio hacia arriba, evidenciaron el nuevo libreto de Schurrer: desbordes, centros y alguna cabeza salvadora de Ávalos o Martínez Gamarra. El milagro nunca llegó y Crucero cedió algo más que tres puntos en su objetivo de llegar a Primera División.
Los rivales, siempre tan generosos a la hora de desaprovechar las oportunidades que supo ofrecer el Colectivero, ahora, en la recta final del torneo, parecen decididos a capitalizar las ofertas que lleguen desde Misiones.
Fuente: El Territorio.



Comentarios recientes