Crucero ofreció muy poco ofensivamente a pesar de las pocas ambiciones de su rival y redondeó un pálido 0-0 frente a Colón de Santa Fe. Un complicado desafío tendrá Sebastián Rambert a partir de hoy, cuando asuma como nuevo técnico del Colectivero.

Imperiosamente necesita un cambio Crucero. No sólo de timón, sino de actitud y ambiciones. La salida de Gabriel Schurrer, por malos resultados, no parece haber sido suficiente para mostrar otra cara. De hecho, ayer el Colectivero jugó uno de sus peores partidos como local, empató 0-0 ante un rival directo como Colón y se mantiene en el fondo de las dos tablas: la de posiciones y la de los promedios, que desde hace un buen tiempo lo tiene como socio vitalicio.
Desaparecido Cólzera, fuera de sintonía Álvarez y poco participativo Monserrat, el dueño de casa equivocó los caminos en busca del arco rival, y sólo el empuje de Olmedo en la zona media le permitió al equipo dirigido interinamente por Pico Salinas inclinar la cancha levemente a su favor.
La visita, pese a sus evidentes urgencias, sabía que las mayores obligaciones corrían por cuenta del local. Y tampoco arriesgó más allá de lo necesario. Pero cuando Crucero dejó espacios, fue inteligente para saber ubicarse y asustar a Ramírez. De hecho, el Sabalero tuvo su chance más clara a la media hora de juego, cuando García le ganó a Bareyro dentro del área y sacó un remate que contuvo muy bien el uno misionero. Segundos después fue Lucas Alario el que definió de manera displicente ante la salida del posadeño.
Crucero ni siquiera fue capaz de repetir lo que había hecho en los últimos partidos de Schurrer. A la falta de contundencia le sumó desorden e imprecisión en los toques cortos.
Colón se dio cuenta de los defectos de su rival y trató de explotarlos sobre todo con pelotazos a las espaldas de los centrales.
En los últimos minutos del primer tiempo recién entró en escena Pinti, pero sólo con unas corridas que levantaron calor a una noche sorpresivamente fría.
El propio delantero paraguayo se originó espacios en el comienzo del complemento, se sacó un hombre de encima y cuando se aprestaba a definir, Broun se mostró rápido de reflejos y le ahogó el grito en la boca del arco. Fue la más clara del partido.
El partido se hizo de ida y vuelta básicamente porque los dos tenían el camino liberado al arco rival, y también, obviamente, porque ambos mostraban falencias a la hora de defender.
Pero cuando logró pisar el acelerador llegó con claridad Crucero, como a los 23’, cuando Tarrito Pérez encaró por su sector y cara a cara con Broun sacó un fierrazo que le sacó chispas al travesaño.
Intentó modificar el panorama Salinas con los ingresos de Nico Martínez y Gabriel Chironi. Por momentos dio resultado, porque el equipo misionero llevó el juego unos metros más adelante, pero fue la ausencia de delanteros lo que le facilitó la tarea al representante santafesino. Al menos hasta que ingresó Gabriel Ávalos para acoplarse a Pinti y darle mayores opciones a Martínez y Chironi. Y aunque el propio Martínez reventó el palo con un remate que merecía ser gol, esos 15 minutos finales fueron insuficientes para torcer el ritmo.
Crucero volvió a dejar puntos en casa, dejó escapar otra gran oportunidad y sigue hundido en su afán de sostenerse en la elite.
El que deberá seguir esperando es Dardo Romero, al menos una jornada más.
Crucero jugará el próximo sábado desde las 18.30.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.




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