Con el corazón no alcanza

Guaraní ilusionó en el primer tiempo, sacó la ventaja y dominó. En el complemento fue otro equipo y Villa Dálmine se aprovechó. El 1-1 restó más de lo que sumó.Con el corazón no alcanza

Lo mejor de Guaraní se vio en el primer tiempo. En el segundo se quedó y permitió la reacción del Violeta (Foto: César Lasso, El Territorio)

Se habló de una final durante la previa del partido entre Guaraní y Villa Dálmine por la 30ª fecha de la B Nacional.
La Franja lo entendió así y jugó un primer tiempo casi perfecto, sólo le faltó sacar mayor diferencia. En el complemento fue otro equipo y pagó caro sus desconcentraciones. En Villa Sarita fue 1-1 y la sequía de victorias continúa.

La Franja se hizo rápidamente dueña de la pelota ante un equipo que prefirió esperar. Durante los primeros minutos el conjunto de Villa Sarita no estuvo claro en el ataque y la buena actuación de la defensa le permitió acomodarse.
El Chino Benítez dominó la pelota en la mitad de la cancha y utilizó a Sagarzazu como su principal asociado. Sobre los 16’, el Pelado abrió para Alba, que mandó el centro y Leguizamón avisó lo que se estaba por venir.
Un minuto más tarde, Sagarzazu volvió a tocar con Alba, que esta vez mandó un centro perfecto para que Leguizamón marcara el 1-0.
La Franja no se conformó y presionó la salida del Violeta. Benítez recuperó y tocó para Leguizamón, quien no llegó cómodo para definir. Los locales mantuvieron la buena presión arriba y pudieron aumentar la ventaja, pero faltó la puntada final.
El equipo local sintió al parecer el cansancio físico de jugar tan arriba y permitió que Dálmine se adelantara, pero nunca llegó con peligro. Tomó aire Guaraní y entendió que el negocio estaba en jugar en campo rival.
Alba recuperó una pelota que parecía perdida y tocó con Ostrowski que metió un pase entre líneas para Leguizamón. El delantero no le pegó bien, la pelota se estrelló en el palo y salió para el otro lado.
Terminó mejor la primera parte el local, que no aprovechó una confusión del arquero visitante. El 1 del Violeta intentó salir rápido, pero su remate pegó en Ostrowski y por fortuna para los visitantes volvió a las manos de Fernández. Narese y Leguizamón se juntaron, pared de por medio, y Sagarzazu apareció por el fondo pero le taparon justo el remate.
Leguizamón salió en el entretiempo y la Franja perdió al jugador que había marcado el rumbo del ataque. En nada se pareció el equipo del inicio del complemento al que había terminado la primera parte. Villa Dálmine apostó a la ofensiva y por momentos jugó con línea de tres abajo para sumar gente en el ataque.
Avisó varias veces el visitante con pelotas paradas y llegadas por los costados que lastimaron a una defensa desconcertada. A los 12’, Diego Núñez lo vio adelantado a Medina y con un remate de poco más de 30 metros puso el 1-1.
Guaraní fue con ganas y apuró, pero sin ideas. Empezó a descuidarse atrás y a necesitar de las apariciones individuales a diferencia de los primeros 45’. Peleó más de lo que jugó y sufrió mucho cada vez que los visitantes atacaron. A diez del final, el árbitro vio un golpe de Celaya en el área de Guaraní y expulsó al jugador de Dálmine.
Con uno más, la Franja inclinó la cancha pero siempre le faltaron ideas. Fue con ímpetu, pero se chocó con la defensa Violeta, que sobre los 38’ salvó el empate tras una serie de remates de los locales.
Cada vez quedan menos partidos y si bien la actuación de la primera mitad motivó, la del complemento dejó más preocupación en un equipo que sigue último en los promedios y que el domingo 16 contra Atlético Tucumán tendrá una durísima prueba, una más.

Fuente: Diego Vain, El Territorio.

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