Guaraní arrancó mal, pero se recompuso a tiempo. Cosentino tapó un penal; Alba y Leguizamón sellaron el 2-0 y la Franja salió de la zona roja.

La Franja sufrió, pero encontró el camino para salir del descenso y hubo euforia (Foto: Sixto Fariña)
La presión de querer salir de la zona de descenso le jugó una mala pasada a Guaraní en los primeros minutos, pero se recuperó y festejó en casa con un 2-0 ante Independiente Rivadavia de Mendoza por la 37ª fecha que lo sacó, al menos hasta que termine la jornada, de la zona de descenso.
El conjunto de Villa Sarita arrancó nervioso e impreciso y a los dos minutos el árbitro marcó un dudoso penal para la Lepra. Federico Cosentino se hizo gigante y con las piernas sacó el potente remate de Gautier. Pero a pesar de la tapada del 1, la Franja no se despertó y sufrió los ataques de Independiente.
Recién cuando Leguizamón tomó la pelota Guaraní tuvo juego. El ex Estudiantes abrió para Ostrowski que fusiló a Gaspar Servio, pero el arquero respondió bien y mandó la pelota al córner. A la Franja le costó generar peligro en el área visitante porque Benítez y Leguizamón no se encontraron en la primera parte.
Los mendocinos fueron más directos. Pelotazo para los de arriba que aguantaban y descargaban hacia los costados. Por la derecha Medaglia se convirtió en una muralla y cada vez que pudo pasó al ataque para ser referencia para Leguizamón.
Guaraní se ordenó y cuando parecía que terminaba sin problemas el primer tiempo, Leyes tocó para Leguizamón, que abrió para Sagarzazu y el palado le puso la pelota en la cabeza a Miguel Alba, que dejó sin respuestas al 1 de la Lepra.
Con el resultado a favor se tranquilizó Guaraní y en el complemento salió a jugar con la desesperación de los visitantes. Aparecieron los espacios y la Franja los aprovechó. Alba de nuevo fue protagonista de una jugada clave, cuando metió un centro para Leguizamón, que tuvo tiempo de mirar y poner la pelota a contrapierna del arquero para el 2-0.
A pesar de algunas jugadas aisladas y de pocas pero necesarias intervenciones de Cosentino, Guaraní controló el resto del partido. Se soltó el equipo de Villa Sarita y con Benítez como eje tocó y estuvo en varias oportunidades cerca de aumentar la ventaja con las llegadas de Ostrowski, Leguizamón y hasta Medaglia, quien se animó a jugar en varios minutos en campo rival.
Cuando el partido se puso áspero porque los visitantes se vieron superados por el juego de los franjeados, Guaraní metió y dejó en claro que va a dar pelea hasta el final para no volver a caer en los puestos de descenso.




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