
La idea todavía no aparece. Le falta madurar a Crucero. Pero mientras se está en la búsqueda, nada mejor que surfear las difíciles olas con victorias.
Anoche, en uno de los tres partidos que abrió la 8ª fecha de la Primera B Nacional, el Colectivero venció por 1-0 a Douglas Haig de Pergamino, hilvanó su segundo éxito consecutivo y de a poco comienza a acomodarse en la tabla de posiciones.
El equipo misionero no jugó bien, fue superado tácticamente en el balance general pero aprovechó una de las pocas situaciones de gol que generó para quedarse con los tres puntos en Santa Inés.
Sorprendió Douglas
En el arranque del partido Douglas sorprendió a propios y extraños. Porque necesitó sólo unos pocos segundos para acomodarse en el campo de juego y a partir del buen trabajo de su mediocampo inclinó la cancha a su favor.
Gallucci Otero y Canuto le ganaron claramente el duelo al tándem Domínguez-Molinas en el círculo central y a la última línea le costó horrores controlar los interesantísimos movimientos del ecuatoriano Govea Tenorio.
Salinas, que con ese doble cinco priorizó la distribución del juego por sobre el quite y la recuperación, dejó muy partido al equipo. Habrá pensado el entrenador misionero que el Fogonero seguramente no iba a mostrar la determinación con la que salió a jugar, y que se hizo claramente evidente en los primeros 45 minutos.
Douglas, que llegaba a Misiones con sólo tres puntos, sin victorias y en el fondo de las posiciones, tuvo la más clara antes de los 15’, cuando Govea aprovechó un error en la salida local y asistió para la entrada de Tamburelli, pero el delantero le entró mal y desperdició una chance inmejorable.
La gran diferencia en los primeros minutos fue la velocidad que mostró uno y otro. Porque Douglas fue un equipo muy vertical a la hora de atacar, mientras que el dueño de casa perdió las segundas pelotas y dejó muchos espacios en su afán de lastimar por las bandas.
En los primeros 45 minutos no fue casualidad que Nacho Arce terminara como figura, porque fue el principal responsable de que el Milan pergaminense no se ponga en ventaja.
Crucero nunca pudo desplegar la idea del técnico, un poco por limitaciones propias, pero más que nada porque su rival siempre leyó mejor el partido.
Lippi estudió muy bien los movimientos del Colectivero y no le permitió explotar sus virtudes. Crucero jugó incómodo en su propia cancha. Pero así y todo tuvo su posibilidad: a los 29’, Méndez se mandó por derecha, asistió a Ostrowski en el corazón del área grande y el ex delantero de Guaraní definió muy mal mano a mano con Perafán.
La incógnita estaba en saber si el conjunto bonaerense iba a poder sostener en el tiempo ese pressing y verticalidad.
“La justicia en el fútbol no existe”
Cuántos puntos habrá dejado en el camino Crucero sin merecerlo. Cuántas veces aseguró Pico Salinas que en el fútbol los puntos se ganan y no se merecen. Y cuán injusto es el deporte más popular del mundo.
Porque cuando no la pasaba para nada bien el Colectivero encontró el premio gordo. A los 18’ Nico Castro se animó en campo contrario y generó la infracción. El propio zurdo le dio con mucha rosca y potencia, Perafán dio rebote al centro del área y Méndez, más despierto que todos, la colocó contra un palo para destrabar un partido complicado.
Ahí nació un nuevo partido. Porque Douglas, después del esfuerzo de la primera hora de juego, no sólo no había logrado la merecida ventaja, sino que estaba en desventaja y debía remar contra la corriente.
El equipo visitante empezó a mermar en lo individual y Crucero, con un escenario favorable por delante, comenzó a manejar mejor cada sector de la cancha. Las obligaciones estaban en la vereda de enfrente y había que saber jugar con los nervios del rival.
Lippi decidió arriesgar, sumó otro tanque en la ofensiva y salió a matar o morir. Tuvo alguna chance en los pies de Govea, pero quedó expuesto y se salvó del golpe de nocaut. Crucero entendió que había que transpirar en los últimos minutos y así lo hizo para sellar su segunda victoria consecutiva en la B Nacional.
Se emparejó la historia
Con el sufrido triunfo de anoche, Crucero emparejó el historial mano a mano con Douglas Haig. El Colectivero consiguió su tercera victoria como local ante el Fogonero en siete presentaciones y ahora el historial está igualado en tres victorias por lado y un empate.
Canuto, el lírico
El mediocampista rosarino Damián Canuto se ganó anoche el primer premio del ranking lírico al dibujar tres hermosos caños en menos de 45 minutos. El volante de 31 años demostró toda su calidad y sutileza en Santa Inés.
García tuvo su debut como titular
El defensor Federico García disputó ayer su primer encuentro como titular con la camiseta del Colectivero. El santafesino, ex Sarmiento de Resistencia, reemplazó a Delio Ojeda y compartió la zaga central junto a Rodrigo Lechner.
Iriberri cumplió una de sus fechas
El delantero Imanol Iriberri cumplió ayer la primera de las dos fechas de suspensión por su expulsión frente a San Martín de Tucumán, en la 5° fecha, y se limpiará recién el próximo miércoles cuando el Colectivero visite a Villa Dálmine en Campana. El atacante reaparecería en la 10° fecha, cuando Crucero reciba a Atlético Paraná.
Almagro sigue prendido arriba
Almagro logró ayer una gran victoria como visitante ante Los Andes en el inicio de la 8ª fecha de la Primera B Nacional y llegó a las 9 unidades, por lo que sigue de cerca la pelea por los primeros lugares de la tabla.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.




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