Minutos de fama

Minutos de fama

Clavó dos clavitos.  Crucero caía 1-0 ante Los Andes y todo se le volvía cuesta arriba en Santa Inés, pero apareció Pablito Stupiski y, en dos minutos, dio vuelta el partido y le dio el triunfo al Colectivero, que se impuso 2-1 (Foto: Sixto Fariña)

Dos minutos de máxima inspiración fueron suficientes. El delantero Pablo Stupiski tuvo su noche soñada con la camiseta de Crucero, marcó dos goles de buena factura en apenas dos minutos de juego (cuando el Colectivero perdía 1 a 0) y fue el gran héroe del primer triunfo del equipo misionero en el 2017.
La prolongada falta de fútbol se notó en Santa Inés. Y mucho. Casi tres meses sin competencia oficial, las fiestas de fin de año en el medio y la incertidumbre por el inicio del torneo hicieron que casi no se pueda ver fútbol del bueno en Garupá. Pero qué importa el rendimiento cuando las urgencias del resultado llaman imperiosamente a la puerta.
Anoche, en la reanudación del torneo de la Primera B Nacional, y en uno de los partidos que abrió la 22° fecha, Crucero venció por 2 a 1 a Los Andes y arrancó el año de la mejor manera posible.

El conjunto misionero, con el 4-3-1-2 que intenta pregonar su técnico Rivoira, no pudo generar esa cuota de fútbol que mostró en los amistosos previos, pero aprovechó el oportunismo del obereño Stupiski y con eso le alcanzó para sumar de a tres.
Arrancó flojo Crucero. Tanto como Los Andes. Pero el visitante golpeó primero después de una gran maniobra colectiva que nació por izquierda, continuó por derecha y finalizó con un preciso frentazo de Vombergar en la boca del arco a los 31’.
Pero reaccionó el dueño de casa y en cuestión de segundos torció la historia a su favor. Con un Stupiski encendido, claro. El atacante, que ayer reemplazó a Ostrowski, sacó máximo rédito de su juego aéreo y después de dos buenas salvadas de Gagliardo ganó en las alturas y la mandó al fondo de la red con el uno prácticamente vencido.
Y enseguida nomás el 9, todavía agrandado por el gol del empate, se la sacó del buche a Bruno y metió un fierrazo contra un palo inatajable para Gagliardo. Crucero pasó, de un instante a otro, de la desazón a la algarabía.
Aníbal Biggeri empezó a arriesgar con los cambios en la visita, y si bien obligó a Crucero a tomar mayores recaudos defensivos, dejó espacios que bien pudo haber aprovechado el local.
A los 21’, luego de un contragolpe, el reaparecido Nicolás Castro llegó a campo rival y entrando al área sacó un zurdazo que reventó el travesaño visitante.
El partido, a esa altura, estaba planteado con un Milrayitas más arriesgado y un Colectivero cuidadoso y bien parado para la contra. Con la inclusión de Caballero por Stupiski Crucero se paró con un 4-4-1-1, aguantando y aguantando.
Sobre el cierre lo que más festejó la gente fue la expulsión de Gabriel Tomasini, que en la previa al partido tuvo su digno reconocimiento tras haber jugado seis años en el Colectivero y haber conseguido dos ascensos.
A los 48’ llegó el pitazo final y un festejo más que necesario.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

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