
Venció 2-0 a Libertad de Sunchales y, gracias al empate de Sol de América, se aseguró la permanencia en el torneo Federal A. Almirón y Bareiro tiñeron de fiesta a Villa Sarita.
Porque sufrir está en su ADN, pero pelear también. Porque levantarse en los momentos justos es un sello de este equipo, Guaraní logró su primer objetivo: mantener la categoría en el torneo Federal A.
La Franja jugó su mejor partido en la temporada y sacó la ventaja necesaria ante Libertad en el primer tiempo. Los de Villa Sarita derrotaron 2-0 a los de Sunchales por la 9ª fecha de la Reválida y, gracias al empate entre Sol de América y Sportivo Belgrano (1-1), dejaron atrás al fantasma del descenso.
La Franja pasó el sofocón de siempre. Aguantó esos primeros minutos que parecen interminables y de la mejor manera. Los de Villa Sarita se adueñaron de la pelota. Tocaron por los costados y estuvieron cerca de abrir el marcador, gracias a los remates de Alan Almirón, Agustín Goñi y Juan Eluchans.
De a poco, apareció Goñi en su mejor nivel. El enganche se juntó con Leandro Fioravanti y le dio movilidad al ataque de la Franja. El ex Flandria le puso la pelota en la cabeza a Almirón, pero Ruffini le ahogó el grito al Gato.
Los de Pena obligaron a Libertad a meterse atrás. A salir con pelotazos largos y la presión tuvo su premio. Hobecker lo dejó solo a Almirón, que con un remate al primer palo dejó sin respuestas al ‘1’ del Aurinegro.
La gente entendió que no era el momento para dormirse y le pidió más a su equipo. Adentro de la cancha, los jugadores recibieron el mensaje y siguieron de la manera que mejores resultados les dio en este último tiempo: con la pelota en el piso y a los toques.
Acosta generó suspenso, cuando en una contra se sacó a varios jugadores de encima y remató por encima del travesaño. Aviso para una defensa que, como hace varios partidos, arriesga y queda mal parada.
Y a veces la suerte te juega una mala pasada. En una contra perfecta, Goñi la picó y la redonda pegó en el travesaño. El rebote le quedó a Almirón, que cayéndose la tocó con el taco, pero la pelota se fue apenas al lado del palo.
Guaraní perdió en todas las pelotas paradas de arriba. En la única que salió victorioso, Benítez la bajó y Rodrigo Bareiro se tomó el tiempo necesario para enganchar y luego poner la pelota al lado de un palo para el 2-0.
Bajó la cortina
Solamente porque Guaraní quiso se adelantó en el campo Libertad. Bajó la intensidad el equipo de Sebastián Pena y en el inicio del complemento los de Sunchales tuvieron dos chances para descontar.
En esos primeros instantes, la pelota no le llegó a Goñi, Fioravanti tuvo que dedicarse más a marcar que a jugar y por eso la Franja quedó lejos del arco de Ruffini. De parte de los visitantes, poco y nada.
Guaraní se conformó con el resultado. Se aferró al 2-0 y Libertad no lo molestó. Los de Trullet tuvieron tímidas escaladas por las bandas, que rápidamente fueron cortadas por Hereñú y Bellingi. Y por el medio González y Benítez despejaron todo.
La Franja hizo valer todos los empates afuera, todas las veces que levantó los resultados. Cambió los insultos por aplausos. Se metió sola en este problema y también encontró la manera de salir y ahora sueña con la clasificación, un premio para una temporada en la que por primera vez en Villa Sarita se respira tranquilidad.
El conjunto local necesitaba los tres puntos para mantener las esperanzas de seguir en el Federal A y a los 11 minutos del primer tiempo Renzo Riquelme alimentó ese sueño.
Sol de América se puso en ventaja y se mantuvo arriba todo el encuentro hasta el último minuto.
David Müller apareció a los 44’ del complemento y estampó el 1-1 final que condenó a los formoseños y le dio la clasificación a los de San Francisco.
Fuente: Diego Vain, El Territorio.



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