Escribe su propio destino

Escribe su propio destino

Crucero vivió una verdadera pesadilla en Santa Inés. En el partido caratulado como el más importante del año, fue superado por Juventud Unida de Gualeguaychú y cayó en la zona de descenso a falta de dos fechas para la finalización del torneo de la B Nacional.
Fue 1-0 con gol de Gastón Ada y tercera caída al hilo como local para el Colectivero.
Poco se vio en la primera mitad. Dos equipos replegados y al mismo tiempo aguardando el error rival, intentando descifrar las maniobras defensivas para vulnerar el fuerte.
A los 11’ estuvo cerca de hacerlo la visita. Gastón Ada, devenido en enganche, filtró una pelota a espaldas de los defensores. Pero Arce llegó a tiempo, evitando el remate del sediento delantero Prost.

El Colectivero tomó nota de la jugada y empezó a manejar los hilos del encuentro antes de los 20 minutos. La única certeza de la apuesta de Lippi, el joven Silvero por la banda derecha, fue que el tránsito se movió por su lateral a la hora de la creación. Pero el pibe sólo mostró indicios de regates poco beneficiosos. Y claro, la falta de socios se hizo notar.
Es que Castro recorrió el medio con la idea de habilitar a los delanteros con pelotazos y centros; misma idea para Domínguez y Britos.
Juventud, en cambio, fue cauto con sus urgencias. Alfredo Ramírez tomó el volante, siempre intentando penetrar la muralla de los centrales por el medio y la izquierda.
Y la paciencia dio resultado. A los 44’ Gastón Ada rompió líneas casi desde mitad de cancha para encontrarse solo frente al arquero y definir con suspenso. El 1-0 fue el cachetazo que se veía venir al igual que las desatenciones en el fondo.
En el complemento los protagónicos se invirtieron por lógica. El necesitado fue el Colectivero y antes de cumplir el minuto casi lo empata Castro debajo del arco.
Juventud siguió con su táctica y con el correr de los minutos jugó con la desesperación de los jugadores, del cuerpo técnico y de todo un estadio que le hizo frente a la baja temperatura.
Lippi quemó las tres variantes antes de los 20 minutos. La suerte a esta altura estaba echada y las ‘pieza por pieza’ dejaron al descubierto la idea conservadora del DT.
Enzo Bruno no le dio el rodaje esperado a sus compañeros y la salida de Fernández le quitó explosión al ataque. Todo se resumió en individualidades, a la pelota parada. Nada alcanzó.
Fue una noche fría en todo sentido. Crucero, que ahora ya no depende de sí mismo para salvarse y no bajar al Federal A, escribió su propio destino, una página que nadie quiere leer.

Fuente: Cristian Avellaneda, El Territorio.

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