Sin remedio

Sin remedio

Con insultos y de la peor manera cerró Guaraní la Primera Fase del torneo Federal A. La Franja perdió 3 a 1 con Gimnasia y Tiro de Salta por la 18° fecha y quedó última en la zona.
El 2018 será durísimo para el conjunto de Villa Sarita, porque deberá pelear por no ser uno de los ocho equipos que perderán la categoría y arrancará con uno de los peores promedios de la tabla general. Todo un desafío para Pico Salinas y compañía.
La primera fue para el local en un buen inicio. Eluchans mandó el centro para Almirón, que se la bajó a Hernán Galarza. El pibe la punteó y la pelota pegó en el travesaño.

Pero el que facturó fue el visitante. A la salida de un córner López Macri le pegó de primera y Javier De Olivera intentó sacarla, pero lo único que hizo fue desviar la trayectoria y dejar sin respuestas a Silvero.
La Franja respondió rápido con un tiro libre de Eluchans, que pegó en el palo. Después intentó Ferreira y hasta Barzola se animó a rematar desde afuera del área. Muchas ganas, pero con pocas ideas.
Leguiza empezó a ser importante en el conjunto salteño con sus atajadas. El ‘1’ evitó el empate tras un remate de Cañete luego de una jugada preparada en un tiro libre.
Toledo estuvo cerca de aumentar la cuenta. El delantero se aprovechó de De Olivera, que una vez más estaba mal parado, y lo dejó en el camino, pero increíblemente su remate se fue al lado del palo.
Leandro Ferreira puso el justo empate a los 21’. El mediocampista la peleó, se arrojó al piso a trabar y se quedó con la pelota. El posadeño entró al área y con un buen remate cruzado puso el 1-1.
Gimnasia se dedicó a hacer un juego mezquino y a esperar metido en su campo. Guaraní hizo el gasto durante la primera etapa y sobre el final de los primeros 45 minutos el cansancio le pasó factura.
En esa parte final se pudo ver algo más del visitante, que de todas maneras apostó al error de la Franja para llegar al área de Silvero. Y el error apareció.
Pablo Motta le puso la pelota en la cabeza a Cazula, que se elevó solo y puso el balón lejos del alcance del arquero franjeado para el 2-1.

A todo o nada
Guaraní necesitaba los tres puntos y por eso salió a jugar el complemento bien adelantado. Claro que esto desnudó por momentos las falencias de la defensa franjeada, que quedó muchas veces mano a mano.
Pero las ganas le duraron poco al local, que sintió el desgaste del primer tiempo. Del otro lado, Gimnasia continuó de la misma manera: esperando el error del rival para exigir a Silvero.
Y el Albo una vez más sacó rédito de los errores de Guaraní. Pablo Motta le metió un pase filtrado a Maximiliano López, que había ingresado un par de minutos antes, y el delantero cruzó su remate para el 3-1.
El 2017 estuvo signado por la pelea por no descender y así será el 2018. Los hinchas deberán preparar los corazones, porque Guaraní va a sufrir más de lo que va a festejar.

Fuente: Diego Vain, El Territorio.

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