
En apenas un tiempo, Crucero resolvió con autoridad su pasaporte a la segunda fase de la Copa Argentina de fútbol.
El único representante misionero en el certamen federal goleó por 3-0 a Sportivo Patria en Santa Inés y con un global de 5-2 selló su clasificación a la siguiente ronda del torneo que aglutina a los equipos de todas las categorías del fútbol argentino.
El 2-2 que había conseguido el Colectivero en tierras formoseñas el pasado sábado, con un equipo alternativo, le dejó al conjunto misionero la gran posibilidad de definir en casa. Y el Chulo Rivoira no quiso dejar nada librado al azar, mandó a la cancha lo mejor que tiene y los futbolistas cumplieron con creces.
En Santa Inés quedó demostrado que, más allá de ser equipos que juegan en la misma categoría (Federal A), uno pelea por subir a la B Nacional y el otro, por mantenerse en la tercera divisional del fútbol argentino.
El Colectivero marcó claras diferencias futbolísticas, fue contundente en el arco de enfrente y en menos de 45 minutos ya sacó una ventaja indescontable de tres goles.
El variable 4-2-3-1 que paró Rivoira sorprendió a Ariel Medina y a sus dirigidos. Porque el tridente Bruno-Acuña-Marinucci movió constantemente la redonda e hizo estragos en tres cuartos de cancha.
Antes de que se cumpliera el primer minuto de juego, tras un buen centro de Bruno, Acuña metió el frentazo y el travesaño salvó a Acevedo.
Iba a ser un preludio de lo que estaba por venir. Porque se cumplían 8 minutos de partido cuando Guillermo Sotelo sacó un fierrazo de zurda que se metió en el ángulo del uno formoseño.
El buen trabajo de Cardozo a la hora de pivotear, el aceitado movimiento de los chiquititos de arriba y el coordinado desempeño de Vera y Oviedo en el círculo central dejaron muy buenos dividendos en Santa Inés.
A los 23’ apareció en su máxima expresión la dupla Cardozo-Marinucci, que derivó en un golazo de Tacuarita para el 2-0 parcial.
Crucero se mantuvo tranquilo en la cancha gracias a una monumental doble atajada de Marcos Argüello. Y se fue muy relajado al descanso porque sobre el epílogo, una corrida de Bruno por el sector derecho terminó con una definición de Marinucci para el lapidario 3-0.
El complemento, ciertamente, estuvo de más. Los jugadores intentaron aplicar con lujo de detalle el libreto del Chulo, movieron la pelota una y otra vez en cada rincón de la cancha y jugaron sin ningún tipo de presiones.
En la visita, el posadeño Hugo Troche demostró por qué es el emblema del equipo y sólo su atrevimiento obligó al fondo local a tomar los recaudos necesarios.
Patria por momentos aprovechó el lógico relajamiento del dueño de casa y tuvo alguna que otra chance a través del 10 y de Campozano.
En su estreno en la Copa Argentina 2018, Crucero superó a un rival claramente inferior y ahora aguarda por For Ever o Sarmiento, equipos que pelean el mismo objetivo.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.



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