Un mal negocio

Un mal negocio

Las desatenciones defensivas fueron el punto de quiebre, la moneda con la que tocó pagar a Crucero en el Andrés Guacurarí.
El conjunto misionero estuvo dos veces en ventaja, pero no lo supo sostener e igualó 2-2 con Sarmiento. El encuentro de ida de la segunda eliminatoria de la Copa Argentina dejó muy bien parado al Decano de Resistencia, que el próximo miércoles 7 de febrero jugará la revancha en casa, con la ventaja de los goles de visitante. Obligaciones por demás.

Crucero aprovechó la siesta de toda la línea defensiva para abrir la cuenta antes de los 30 segundos. Marinucci filtró un pase estupendo a Cardozo que, en soledad, remató a la humanidad del arquero Carrera; en esa ruleta de la suerte fue Enzo Bruno el que capitalizó el rebote dentro del área, con el arco a su merced.
Con el 1-0 el Colectivero intentó manejar los hilos del partido, pero en el retroceso dejó espacios en la salida. Pecado que se paga caro ante un equipo que llegó con pergaminos consolidados en la previa.
El tridente Marinucci-Bruno-Cardozo generó lo suficiente, pero el segundo grito fue un deseo de los pocos hinchas que se animaron a la lluvia.
Para colmo en una de las tantas contras llegó la igualdad: Federico López trepó por la banda derecha, lanzó el centro y el Tanque Silba, ex Guaraní, conectó una volea imposible. Todo como al principio sobre los 29’.
El sorpresivo cachetazo mostró los huecos por izquierda, mientras que Sarmiento poco a poco ganó espacios. Es que el mediocampo tuvo el tránsito fluido en los pies de Piz y Cevasco. Silba pudo haber ampliado su cuenta personal a los 36’, aunque Argüello se remendó de su error. Y así se fue el primer tiempo.
Con las obligaciones a cuestas, Crucero fue a buscar el marcador en el complemento. Así, a los 12’, el zaguero Lemos frenó un disparo de Marinucci con el brazo y el árbitro no dudó en sancionar la pena máxima.
Dos minutos más tarde el goleador Cardozo volvió a poner al frente al Colectivero.
Todo era festejo y las piezas volvían a acomodarse, pero otra vez la defensa soltó la marca y Parera no perdonó. El delantero giró con espacio suficiente en el borde del área, remató con fuerza y al uno se le escurrió el esférico, que ingresó mansamente para el 2-2.
A esta altura ya era un partidazo bajo la intensa lluvia, otra protagonista importante. Ambos entrenadores quemaron los cambios, pero claro, en este reparto Crucero perdió.
Las desatenciones dieron su veredicto y ahora el viaje a Chaco no será para nada placentero. El Colectivero tendrá que ir a ganar al Centenario, un reducto por demás complicado. El gol de visitante favorece al Decano.

Fuente: Cristian Avellaneda, El Territorio.

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