
Si se tiene en cuenta que Guaraní está en la cuerda floja y empató con un rival directo, el punto es malo. Si a eso le agregamos que jugó media hora con un hombre más, peor.
Pero si Guaraní hace méritos el fin de semana y logra una victoria, el empate de ayer ante Mandiyú en Corrientes cobrará otro valor.
La Franja tuvo dos caras ante el Albo. Jugó mal hasta la expulsión de Tarabini, pero tuvo las mejores oportunidades en el final del encuentro, válido por la 3ª fecha de la Reválida, que terminó sin goles.
El equipo de Pico Salinas sigue sin poder marcar y eso se volvió casi una constante en las últimas fechas. De hecho, en este año aún no gritó. Una urgencia que parece no tener fin.
El Albo, mejor parado
Monje pudo abrir el marcador en dos oportunidades, pero sus remates fueron malos y no inquietaron a Matías Gola.
La más clara de los primeros 45 minutos fue para los correntinos. El posadeño Juan Pablo Rodríguez estampó la pelota en el travesaño, pero por fortuna para la Franja el árbitro invalidó la jugada por fuera de juego.
Al igual que contra Altos Hornos Zapla, Guaraní tuvo el control de la pelota pero no lastimó. No encontró, una vez más, la manera de generar peligro y sorpresa en ataque.
Mandiyú fue mucho más en la primera mitad. Controló la pelota, abrió la cancha, pero eligió mal en los últimos metros.
De todas maneras y a pesar de la superioridad de los locales, el encuentro fue chato y quedó claro porque Guaraní y el Albo pelean por mantenerse en la categoría y no por un ascenso.
En el inicio del complemento la tónica fue la misma. Romero habilitó a Morales y Matías Gola apagó el incendio. Mandiyú una vez más estuvo cerca de abrir el marcador.
Pero a los 23’ el árbitro José Sandoval le mostró la roja a Emanuel Tarabini, quien había sido uno de los mejores de la defensa de los algodoneros.
A pesar de tener un hombre menos, los correntinos continuaron con el control de la pelota y apuraron a un desconcertado equipo misionero. La Franja recurrió a los pelotazos para un solitario Gómez. Todos signos de nerviosismo.
Del otro lado, Monje y Bogliotti se cargaron la responsabilidad al hombro y adelantaron a su equipo. Suárez mandó a la cancha a Julio Sena para tener más opciones arriba y darle aire a su delantera.
En el final lo tuvo Darío Cardozo. El mediocampista definió a un costado del arco de Mazzon y la pelota se fue apenas al lado del palo. Cañete y Hernán Galarza pudieron darle la alegría a la Franja, pero sus remates se abrieron mucho.
Fuente: El Territorio.




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