Los dos mejores equipos del torneo, protagonizaron anoche un espectáculo intensísimo de buen nivel. Telecentro Tacuarí superó 4 a 3 a Utedyc y se consagró bicampeón de Verano, en el estadio de Jorge Gibson Brown, ante un muy buen marco de público.
Muy lindo todo, pero campeón es sólo uno. ¿Cuál de los dos, el que, plagado de estrellas, arrolló a cuanto rival se le plantó enfrente, o el experimentado, con algunos refuerzos y mucho oficio? Las razones del triunfo de Telecentro son varias. Tal vez una por una no lo justifiquen, pero combinadas resultaron determinantes. Por empezar, Tacuarí sabe jugar este tipo de partidos; los hombres de Utedyc también, pero nunca lo hicieron todos en el mismo equipo. Además, el oportunismo le sirvió para afianzarse en el juego que le queda más cómodo. Por otra parte, los jugadores del ahora bicampeón estival tuvieron una noche casi impecable, mientras que los de verde lejos estuvieron de su mejor versión. Eso de estar “en el lugar justo en el momento indicado”.
Nada de esto obsta en la merecida coronación de los telefónicos, que hicieron lo suyo con eficacia y sacudieron la noche con dos golazos que también dejaron su marca en el partido. Porque, claro, tres goles a hilo en tres minutos y medio ejercen una innegable acción en el ánimo de quien los hace y de quien los recibe. Como dice Roberto Perfumo, todos los goles son psicológicos, pero seguro que ese misil que sacó Duarte en el inicio del segundo tiempo insufló de optimismo al equipo vestido de rojo y le jugó en contra a Utedyc; el derechazo quirúrgico de Jorge Vera completó la tarea. Del mismo modo, cuando los dirigidos por Pacha Núñez no encontraban el camino, el descuento en los pies de Lagar despertó la confianza del equipo y por eso los minutos finales se jugaron cerca del arco de un otra vez brillante Pawluszek.
Arrancó impreciso el equipo de la unión y Telecentro, bien parado, tuvo algunas aproximaciones. Pero llegó la apertura del marcador y Utedyc se acomodó. Tacuarí se mostraba estático por entonces, pero el ingreso de Jorge Vera le cambió la cara y le dio otra dinámica, más allá del gol del empate, producto de una desinteligencia defensiva. Promediaba la parte inicial y el trámite se emparejó. Los verdes se adelantaron y los rojos esperaron de contra. Ninguno especuló, sin embargo, y el partido siguió entretenido y con situaciones en ambos arcos.
Lo que pasó en la parte final fue inesperado. Duarte se había mostrado movedizo y participativo, pero nada hacía presagiar que se transformaría en héroe. Derechazo letal primero de su cuenta personal, definición correcta en el segundo. Para completar el segmento -glorioso para Telecentro, nefasto para Utedyc-, Jorge Vera sacudió con precisión y marcó el cuarto. Los de la unión se deshilacharon con esa ráfaga en su contra, perdieron la prolijidad y se los vio sin rumbo. Los telefónicos manejaron el desarrollo del cotejo y lo llevaron a su terreno.
Llegó desde el banco verde el pedido de minuto, cambiaron algunas cosas y Utedyc salió con otra actitud, aunque sin prolijidad ni demasiadas ideas colectivas. Pero el descuento cambió todo. La pelota en los minutos finales estuvo casi siempre cerca del arco de Ety Pawluszek y el tanto de carambola le dio al último minuto una tensión que se cortó a siete segundos del final porque la pelota quedó en poder de Telecentro. El campeón hizo los méritos necesarios dentro de un partido muy parejo. ¿Si los verdes podrían haberse llevado el título? Tal vez, pero el trámite se dio de esa manera, el futsal no es una ciencia exacta sino que se compone de momentos, y en esas condiciones, Tacuarí fue más y se volvió a llevar el torneo un año después y ante el mismo rival. ¡Salud, campeón!
Fuente: www.solofutsal.com.ar



Comentarios recientes