Plastimi volvió a imponerse a Telecentro, esta vez por 5 a 2, y se metió otra vez en la gran final, donde se encontrará con un viejo conocido: Transporte Prowan, con el deseo de repetir la vuelta olímpica.
Los transportistas, por su parte, golearon 7 a 2 a Yacaré Futsal y aseguraron el pasaporte a la definición del torneo de la APoFuSa, en la doble jornada cumplida este martes en el estadio cubierto de Brown. La primera final será este viernes.
Siempre finalista
Seis de seis. Asistencia perfecta de Plastimí en las finales desde el Clausura 2006 hasta ahora. De todos modos, Prowan le cortó en el Apertura 2008 el título de tricampeón, y ahora los plásticos buscan el bicampeonato. Pero saben que el hecho de haberse impuesto en la última serie, disputada en diciembre del año pasado, no le asegura nada, por eso cuando el pasaporte estaba asegurado pese a que el partido no estaba terminado (la diferencia era amplia), no dejaron de insistir, de probar variantes, de trabajar de cara a un clásico que en dos o tres juegos dirimirá al mejor de este Apertura que se aproxima a su fin. Ayer, con el 7 a 4 de la ida como garantía, tuvieron bastante trabajo ante Telecentro Tacuarí pero lograron derrotarlo 5 a 2 para cerrar un global de 12 a 6.
Como siempre sucede, una vez que los plásticos consiguen ponerse al frente el partido se abrió, y casi siempre es a favor de ellos. Porque Telecentro salió decidido a dar todo, apretó desde el principio y no dejó casi espacios, con un Jorge Vera incansable para atorar en cada salida y la firmeza de Tito Vera y Diego Zambrano. Y cuando todo estaba parejo, apareció una asistencia para que el Pelado Fernández utilice una de las definiciones que tiene en su repertorio. Nueve segundos después, el ingresado Solís quitó limpio en ataque y allí la serie quedó finiquitada.
Fue Telecentro por lo suyo, con actitud pero sin la misma riqueza individual y colectiva de Plastimí, que empleó su velocidad y cuando pudo acelerar a fondo, sacó ventajas. De todos modos, lo de los telefónicos es digno de reconocimiento por no haber ensuciado un partido que ya sabían perdido. Llegó el descuento, por el honor, pero los plásticos volvieron a convertir para doblar en goles a su derrotado y encaminarse así a la gran final, en la deberá exponer su fortaleza salonista y mental para volver a quedarse con el título. Enfrente estará el rival de siempre, otro aliciente para los de Beto González.
Prowan fue muy efectivo
El segundo partido ante Yacaré fue mucho más peleado, pero los transportistas esta vez fueron eficaces, golearon 7 a 2 y animarán otra vez el clásico en la serie por el título.
Partidos son partidos. Por eso no puede esperarse que la historia sea siempre la misma. Entonces, que Transporte Prowan haya tenido dificultades en el partido de ida para reflejar en el marcador la superioridad que tuvo en esa ocasión no significaba que las tendría en la revancha. De hecho, esta vez Yacaré fue mucho más aguerrido mientras el partido fue partido, atacó mejor y los transportistas no marcaron una diferencia tan grande en el juego, aunque esta vez sí tradujeron en goles sus llegadas. Así, luego del exiguo 5 a 4 de la ida, el exagerado 9 a 2 del choque de ayer (el último segmento del cotejo estuvo de más) les posibilitó a los dirigidos por Oscar Figueredo dejar una buena imagen, destacar valores como la Bruja Mattos y Hugo Galeano y aspirar a cambiar el historial desfavorable cuando, desde este viernes, empiecen a escribir un nuevo capítulo del clásico del futsal posadeño en una nueva final.
Con diferentes partidos dentro de un mismo encuentro. Así se puede definir la goleada de Prowan. Arrancó apretado, encontró el gol y emparejó, empezó a marcar diferencias con la expulsión del arquero Benítez y el cansancio del rival y terminó por florearse en un juego desvirtuado. Apostó Figueredo de entrada a tres hombres potentes, con dos habituales pivotes en función de ala, pero los reptiles complicaron con los enanos, Ortiz y López, y cambiar fue positivo para los transportistas. De a poco fueron construyendo su juego, Yacaré perdió el frenesí inicial y cometió serios errores en la salida que comprometieron su situación.
Con goles, Prowan ganó en confianza, demostró por qué es un habitué en las definiciones de los torneos y su oficio lo llevó a conseguir una ventaja importante. Además, Mattos tuvo una actuación descollante: reflejos perfectos, muy rápido para achicar y claro con las manos y los pies. Para colmo, Benítez metió la pata al tocar una pelota con la mano fuera del área, vio la segunda amarilla y Martín González debió pararse bajo los palos. No lo hizo para nada mal, fue importante con el saque de manos, pero el espíritu del equipo se resintió, y el paso de los minutos y la ventaja cada vez mayor del rival le hicieron bajar los brazos. El encuentro se volvió una lucha encarnizada, leal en la mayoría de las veces, pero ambos equipos se olvidaron de pensar durante un buen rato y decidieron ver quién ponía el pie más fuerte.
Hasta que Prowan se tranquilizó y empezó a inflar las redes. Galeano, quien volvió tras diez fechas de suspensión, estuvo con todas las luces, hizo muy bien su trabajo de pivotear, girar y disparar, y sobre el final encontró los goles para que su regreso fuese glorioso y dejara a Prowan en su sexta final en los últimos siete torneos, cifra que indica que hace bien las cosas y que tiene con qué aspirar al título.
Fuente: Mariano Bachiller, para Solo Futsal.



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