Muchas son las dificultades por la que atraviesa el deporte argentino en su conjunto, desde escenarios adecuados hasta la capacitación constante de aquellos responsables de formar deportistas, en sus distintos escalones.
La falta de presupuesto es la respuesta que escuchamos más a menudo cuando consultamos sobre las razones de esas dificultades.
Nuestra provincia no es la excepción a la regla, aunque también debemos reconocer que existieron algunos “fenómenos” que no han sido contemplados por las áreas respectivas.
El crecimiento demográfico de Misiones en los últimos 20 años no tiene cifras oficiales, solo estimaciones, pero ellas hablan de una realidad palpable: cada día somos más los que elegimos vivir aquí.
Paralelamente, el deporte misionero en infraestructura se ha quedado en el tiempo y no se acomodó al nuevo milenio.
Salvo raras y escasas excepciones (el autódromo Rosamonte, el estadio “Andrés Guacurarí”, el remodelado estadio de OTC y alguna otra que se nos escapa de la memoria), Misiones cuenta con los mismos lugares para practicar deporte en su máxima expresión desde hace 3 o 4 décadas.
Para confirmar la aseveración, lo invitamos a observar las fotos de alguna competencia de los años 60 o 70.
Ni siquiera el Polideportivo El Zaimán ha servido para solucionar definitivamente esas dificultades, a tal punto que sus dimensiones están por debajo de lo que se considera un escenario multideportivo. Sucedió el año pasado, cuando se pensaba hacer la Copa Libertadores de Futsal en Posadas.
La múltiple utilización
Ante la falta de escenarios para practicar deportes bajo techo, los pocos lugares existentes, al no estar concebidos y preparados para algunos de ellos, sufren graves consecuencias.
Por ejemplo, los tableros de la mayoría de los estadios de básquetbol están rotos o funcionan mal.
Brown, por citar uno, ha perdido varios cotejos de básquetbol por no presentar en condiciones su cancha, llegado el momento de disputar un juego.
Las razones no pasan solamente por la falta de mantenimiento. También está la recargada e inapropiada actividad que comparte su uso.
Siguiendo con el caso del club de Villa Urquiza, es tanta la cantidad de partidos del futsal, que terminan casi a la madrugada y, como los tableros son para básquetbol, donde la pelota no viaja a velocidades “supersónicas”, los continuos pelotazos del juego han roto los mismos, tanto el general como el de 24 segundos.
Lo mismo pasa en el Consejo del Deporte y en Itapúa. Por el momento no lo sufren Tokio y Mitre, pero ya les llegará también el turno.
En síntesis, tenemos estadios de básquetbol, pero no siempre se puede jugar al básquetbol.
La pelea por los horarios
Otro aspecto sobre el cual existen conflictos, son los horarios de utilización de los estadios.
El Consejo Provincial del Deporte está casi colapsado.
Desde la mañana bien temprano hasta la noche sus instalaciones están ocupadas.
En varias ocasiones, se han producido fuertes discusiones entre los organizadores de competencias que coincidían con el uso del estadio de Córdoba 69.
Además, sus reducidas dimensiones son un impedimento inexpugnable para varios deportes que pretenden utilizarlo.
En el caso de los clubes que practican básquetbol, entre los entrenamientos de tantas categorías y los partidos por la Asociación y la Federación, casi no tienen tiempo para limpiar el piso…
Lo mismo pasa en el fútbol.
Está comprobado que, para mantener un buen piso, una cancha no soporta más de 3 partidos a la semana.
Las de Mitre y Brown, para citar dos que no están bien, reciben entre 6 y 12 partidos…
¿Cómo se puede tener un lindo campo de juego?
Solamente si se cuenta con terrenos auxiliares. Crucero las tiene; Guaraní también en San Francisco. Por eso, sus canchas son un billar.
Urge solucionar algunos de estos problemas, de lo contrario, el deporte misionero seguirá estancado y mirando como otras provincias ya tienen hasta piso sintético.
Los sanitarios…
A todo lo detallado, debemos sumarle el estado de abandono que existe en muchos escenarios, especialmente en los sanitarios.
Los espectadores que asisten, en algunos casos familias enteras que acompañan a un niño deportista, deben realizar malabares para hacer sus necesidades fisiológicas en los baños de los estadios.
El ejemplo de México
La falta de infraestructura e instalaciones no deberá seguir siendo un pretexto para no promover la práctica deportiva, así lo expresó el año pasado el presidente Felipe Calderón, quien puntualizó que se invertirán en este rubro 1,750 millones de pesos, de los 3,500 millones destinados como presupuesto de la Conade para este año.
El mandatario, durante la presentación de la Estrategia Nacional del Deporte, dijo: “la infraestructura deportiva en México, no corresponde al tamaño de nuestra población. Hay ciudades, incluso como éstas, que el tipo, el modelo de desarrollo urbano que siguió en México, ya no digamos no contó con instalaciones deportivas, sino ni siquiera las proporciones de espacios verdes o de metros cuadrados de espacio verde por el tamaño de población”.
Así pues, dijo que la Estrategia Nacional de Cultura Física y Deporte, servirá para crear o mejorar infraestructura, en especial para afrontar el compromiso de los Juegos Panamericanos 2011, así como el plan para la celebración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.
Algo de esto sucede en nuestra provincia y el país, pero -lamentablemente- no tenemos política deportiva como la mexicana…
Publicado por Roberto Morales en el semanario 6 Páginas del 10-05-2010.




1 comentario
FALTA POLITICA DEPORTIVAAAAA, A OTROS CON EL VERSO DE NO HAY PRESUPUESTO. LOS QUE FUIMOS DEPORTISTAS Y REPRESENTAMOS A LA PCIA SABEMOS DE LA FALTA DE APOYO DE LAS EMPRESAS, PERO OJO NO ES CULPA DE LAS EMPRESAS NO SOY UN ILUSO QUE NO SABE QUE PARA UN EMPRESARIO NO REPRESENTAMOS UNA GANACIA MONETARIA.
PERO DESDE EL GOBIERNO DEBE HABER UN INCENTIVO Y RECOMPENSA A LAS ENTIDADES QUE APOYAN AL DEPORTE NO AL DEPORTISTA EN SI, DE LA MISMA FORMA APOYAR A LA CONSTRUCCION Y/O REMODELACION DE INSTALACIONES EN MISIONES QUE ES UNA PROVINCIA QUE TIENE MATERIA PRIMA PARA SACAR VERDADEROS ATLETAS.
APOYAR AL DEPORTE NO ES PEGAR UNA CALCO EN UN AUTO DEL TC O PAGAR EL VIAJE DE UN DEPORTISTA, ES CREAR UNA CONCIENCIA EN LAS EMPRESAS QUE LES CONVENGA INTERVENIR EN EL DESARROLLO DE UN ATLETA, NO SE REDUCCION DE IMPUESTOS, CANCELACION DE DEUDAS , FRANQUEOS NO SE NO ES MI AREA SOY PROFE DE EDUCACION FISICA Y ATLETA AMATEUR. DESDE YA UN ABRAZO A TODOS LOS DEPORTISTAS Y LOS FORMADORES DE LOS MISMOS DESDE ENTRENADORES PASANDO POR NOVIAS/OS PADRES AMIGOS ETC.