El ocaso de los clubes sociales en Misiones

El ocaso de los clubes sociales en MisionesCuando la gente habla de clubes, generalmente imagina un espacio físico destinado a la práctica de actividades deportivas, culturales y sociales. Sin embargo, en los últimos años muchos dirigentes misioneros debieron replantearse estos conceptos que parecen haber quedado en el baúl de los recuerdos.
Desde fines de los ’90 se viene produciendo una serie de acontecimientos que tuvieron, y tienen, a los clubes como damnificados. Se trata de la decadencia de sus actividades sociales y deportivas en perjuicio de sus asociados.
En Misiones existen unas 600 entidades deportivas, según registros de Personas Jurídicas, de las cuales el 50 por ciento tiene alguna irregularidad en sus papeles.

Los clubes de ayer y hoy
Hace no muchos años, los clubes constituían, en muchos casos, un segundo hogar. Eran espacios de esparcimiento, lugares de diversión, esferas de recreación, sectores de distracción y pasatiempo y áreas aptas para la realización de festivales y espectáculos. Concurrían a los clubes chicos y grandes, hombres y mujeres, deportistas profesionales y aficionados. Todos confluían y tenían su momento de alegría en ese lugar de encuentro. Pero en los últimos tiempos el sentido de permanencia cambió y cada vez menos socios concurren a los clubes. Sumado a la crisis economica que golpeó a la Argentina en el 2001, hizo que las masas societarias desaparecieran.
Una encuesta realizada por este diario entre jóvenes de diferentes puntos de Misiones, mostró que en lugar de clubes privados, las nuevas generaciones optan por paseos naturales, campings y saltos.
Entidades como el Club Unión (que cumplió 80 años de vida) o Banco Provincia desaparecieron; otros, como Luz y Fuerza (que llegó a jugar la Liga Nacional de Básquet) o el histórico Atlético Posadas quedaron reducidos a su mínima expresión.
Mientras, entidades como el Progreso Rowing o Independiente debieron fusionarse para seguir adelante. Los pocos, como Crucero del Norte y Guaraní, pueden decir que crecieron en masa societaria, por una cuestión ligada a sus éxitos en el fútbol.
Los casos del Sarmiento y Huracán de Posadas son paradigmáticos, ya que buscan fortalecer las relaciones sociales con la comunidad, dejado la parte deportiva en un segundo plano.
Los clubes del interior deben hacer malabares para llegar a fin de mes. Ante estas realidades, las primeras preguntas surgen solas: ¿por qué los clubes dejaron de conectar a sus afiliados en actividades sociales/deportivas? ¿Por qué, en los últimos años, los clubes parecen haber dejado al socio en un segundo plano? ¿Por qué los afiliados se alejaron tan drásticamente de los clubes?

El “Socialismo” del Club Sarmiento
El caso del Club Sarmiento es casi emblemático. Porque a diferencia de casi todos los otros, que potenciaron sus actividades deportivas en perjuicio de las sociales, el presente del club de Villa Sarita muestra la contracara. De ser uno de los referentes del fútbol local hace 25 años, hoy sólo tiene una escuelita para las categorías formativas. En contrapartida, las acciones sociales, antes totalmente secundarias, hoy constituyen la base de la estructura organizativa.
Eduardo Gómez, el presidente del club, el más joven en sus 63 años de vida institucional, cuenta mejor que nadie este cambio, abrupto por cierto, que sufrió la organización.
“El Sarmiento es un club netamente de barrio, los socios son personas que viven en Villa Sarita y que llevan la camiseta puesta, por así decirlo, los socios aportan el valor de la cuota por una cuestión de sentimiento, porque quieren mucho al club”, aseguró sin miramientos.
Reconoció Gómez que “acá se practica Taekwondo, Pilates, Ajedrez, Fútbol infantil, Dominó, pero ahora el Sarmiento se transformó en una organización prácticamente social, porque la mayoría de los socios, que son personas mayores, ocupa las instalaciones del club para jugar al truco, compartir un asado o pasar momentos de distracción. Hay mucha confraternidad, más las tradicionales fiestas del club”.
Actualmente, “tenemos 120 socios activos, en su gran mayoría vecinos del barrio, que pagan sus cuotas para que el club subsista y tenga las puertas abiertas”.

El Decano obereño que resurgió de las cenizas
La decadencia que padecen muchos clubes por falta de apoyo o el accionar de dirigentes inescrupulosos, llegó a un extremo cuando en diciembre del 2003 el entonces presidente del Club Atlético Oberá fraguó una asamblea para autorizar la venta del predio de la institución.
El club fue vendido en 320 mil pesos a un grupo empresarial local, dedicado a servicios de salud. Según consta en el Registro de la Propiedad e Inmueble, la venta fue realizada por el ex presidente del club, Rubén Rodríguez, el 19 de enero del 2004, un día después de la cuestionada asamblea donde se aprobó la transacción.
De todas formas, unidos por el amor a la camiseta, un grupo de socios, hinchas y simpatizantes se reunieron para resistir el atropello y lograron el amparo de la Justicia, mientras la causa se debate en tribunales.
A pesar del dilatado conflicto jurídico, el Deca se reposicionó tanto en lo deportivo como institucional y hoy disfruta de un gran presente. Es protagonista de la Liga Obereña, disputó torneos provinciales y regionales y cuenta con un semillero de 400 chicos en diez categorías.
En tanto, a instancias de la Junta de Estudios Históricos de Oberá, el Concejo Deliberante local declaró a Atlético Oberá como Lugar Histórico. “Hubiera sido más fácil no meternos y dejar que nos roben el club, pero decidimos asumir compromisos y luchar. Con la colaboración de mucha gente logramos recuperar el club”, destacó el presidente Omar Olsson.
El 1 de noviembre pasado el Decano cumplió 79 años de vida, mientras que ya se avizoran los festejos para el 80 aniversario.
Olsson reconoció que “el sueño es festejar los 80 años con una sentencia favorable al club y los socios. Desde un comienzo Personería Jurídica determinó que la asamblea que aprobó la venta fue nula y por eso somos muy optimistas”.
Desde el 2004 a la fecha, el club resurgió de sus cenizas y se recuperó como espacio para la comunidad. Hoy, colegios y universidades desarrollan actividades físicas. A finales de 2003 el pasivo de Atlético Oberá ascendía a 170 mil pesos. Siete años después se encuentra saneado, al día con los impuestos y a la espera de una decisión de la Justicia.

“Los clubes están pasando una situación difícil”, dijo Pigerl
El presidente del Consejo Provincial de Deportes, Dante Pigerl, reconoció que “hay dos realidades; una es la de Crucero del Norte o Guaraní, donde la gestión es casi profesional y el apoyo de las empresas les permite participar en torneos nacionales. Pero la mayoría de los clubes de Misiones están pasando por una situación difícil y si no tienen auspicio privado es muy complicado participar en eventos deportivos o hacer algo a nivel social”.
Para Pigerl, la solución es “incorporar apoyo privado que les permita sumar servicios e infraestructura para que la familia vuelva a los clubes. Se está tratando desde el Estado de darles un apoyo, pero es una situación difícil porque siempre hay necesidades”.
Sobre la desaparición de los clubes, Pigerl dijo que “la gente que está en los clubes debe estimular a sus socios para no llegar a esas situaciones. Hay que trabajar desde la base con subcomisiones, y lo principal es ver lo que uno tiene y de acuerdo a eso ir ampliándose”.

De 600 clubes, más de la mitad no cumple
Según las últimas cifras de la Dirección de Personas Jurídicas, en Misiones existen 600 entidades deportivas y cerca de la mitad figura como morosa por incumplimiento en la entrega de la documentación.
Ante el alto nivel de irregularidad de las entidades deportivas, hace unos días la Dirección comenzó un operativo de inspección en las instituciones de primer, segundo y tercer grado, incluyendo en esas categorías a las ligas, asociaciones y confederaciones pertenecientes a Oberá, Iguazú y Posadas.
El relevamiento comenzó en Posadas, donde se encuentra el mayor número de registros y hasta el momento se relevaron más de 30 carpetas al Consejo de Deportes de la Provincia a fin de informar sobre la situación de los clubes.
Desde el organismo advirtieron que “se notó un alto grado de incumplimiento en entidades muy conocidas”. El objetivo es verificar el estado de la documentación, como así también la situación de los representantes legales (miembros de la comisión directiva), si sus mandatos están vigentes o no.
Además, el relevamiento se lleva a cabo sobre todo teniendo en cuenta que los objetivos sociales de las entidades deportivas van dirigidos a los menores de edad, niños, niñas y adolescentes. “Por ello es menester que dichas instituciones sean dirigidas por personas responsables con mandato vigente y representativo”, apuntó Alejandra Soto, directora de Personas Jurídicas.

Trámites e irregularidades
Este es el segundo control de oficio que efectúa Personas Jurídicas a las entidades deportivas, “logrando en la inspección anterior que varios clubes del interior, muchos del norte, puedan regularizar su situación y continuar, en las formas, su funcionamiento como personas jurídicas”, agregó Soto.
A su vez, informó que las entidades deben declarar anualmente sus últimas modificaciones a partir de la presentación de varias documentaciones, como ser el acta de asamblea y balances, nómina de asociados vigentes y con derecho a voto, cambios en la comisión directiva o de domicilio.
En base a la disposición 15/76, el control se inició por el número de registros otorgados en la provincia, que se cotejan con las declaraciones anuales de sus asambleas, en donde se observó un número elevado de incumplimientos.
El relevamiento que realizan los técnicos consiste en llevar a cabo la compulsa a legajo, la verificación de los años incumplidos y el mandato de sus representantes. Luego, se inicia trámite de oficio y se intima a la presentación de la documentación con un plazo de diez días.
En la Dirección reciben dos denuncias semanales por irregularidades, que por lo general se deben a que “impugnan las asambleas o las convocatorias, no se elevan bien los padrones de socios o por fraude en las elecciones”, detalló Soto.
En general, más de 400 entidades se encuentran en estado irregular. Admitieron también que cuentan con escaso personal para realizar las inspecciones anuales de cada entidad civil de la provincia, y que pueden intervenir solamente a partir de la recepción de una denuncia.

Prefieren los campings
Una encuesta realizada por este diario a jóvenes de diferentes puntos de Misiones, mostró que en lugar de clubes privados, las nuevas generaciones optan por paseos naturales, campings y saltos.
Cyntia Unorführer (18), de Oberá, observó que “ya no tenemos casi playas adonde ir, antes estaba la posibilidad de meternos en alguna parte del río, pero ahora nada, entonces nos vamos de camping nomás, es más conveniente”.
A su turno, el posadeño Matías Olivera (19) contó que “cuando queremos ‘desenchufarnos’ un poco vamos a algún salto del interior y pagamos el día nomás, hace años que en mi familia no somos socios de ningún club”.

Opiniones
“Prefiero pagar una sola vez, cuando quiera salir y no abonar todo el año”
Florencia Alegre (25)

Los clubes ya no son como antes. Es más económico ir a un camping y pagar sólo un día”
Héctor Cardozo (28)

“Me parece que los clubes no tienen una oferta demasiado atractiva”
Lisete Forlin (25)

Fuente: territoriodigital.com

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