Mientras, en Argentina la ola de calor dejó sin energía eléctrica a miles de personas, en Asia tienen alternativas. Una cancha que funciona con energía solar.
En Taiwán eso no sucede. Al menos, no en el estadio Dragón, (para rugby, fútbol, entre otros) de la ciudad sureña de Kaohsiung. Es que este escenario es la instalación deportiva alimentada con energía solar más grande del mundo. Sí, todo alli funciona con los rayos del astro rey.
Con capacidad para albergar a 55.000 espectadores, produce hasta el 80 por ciento de la energía que necesita durante un partido. Pero hay más: en los días en que el estadio no se use, esa energía se destina a alimentar albarrio que rodea la cancha.
Lin Chin-jung, el director de la Oficina de Obras Públicas de Kaohsiung, dijo, en el año de su inauguración, que «el estadio multifuncional será autosuficiente en electricidad, dado que la totalidad del techo en forma de espiral del recinto ha sido cubierto por eficientes paneles fotovoltaicos».
¿Cuánto mide? La superficie del techo es de 14.155 metros cuadrados, fue recubierta con 8844 paneles solares que generan 1,14 GWh de energía eléctrica anual.
Según el sitio Afinidad eléctrica, la ciudad de Kaohsiung tiene un promedio de 2.282 horas de sol al año, con un promedio de 5,6 horas diarias por lo que la monumental instalación solar fotovoltaica proporcionará hasta el 80 por ciento de las necesidades de electricidad durante los juegos y el 100 por ciento durante el tiempo restante. El dato: cualquier excedente de energía generada podría ser vendida.
Fuente: Mundo D.







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