Ir al gimnasio, una cuestión de salud

gimnasio1Profesores de educación física e instructores de gimnasios de esta ciudad aseguraron que a diferencia de años anteriores, cuando la estética era la principal motivación para realizar actividad física, actualmente se impone ejercitarse por prescripción médica y para cuidar la salud. Este cambio se refleja en la creciente población de más de 40 años que llena los centros de acondicionamiento.
Un relevamiento realizado por El Territorio, estableció que hasta el 30 por ciento de los socios de los gimnasios consultados entrena para reducir las consecuencias de enfermedades como hipertensión, diabetes, sobrepeso, estrés, colesterol o lesiones musculares. Los especialistas explicaron que seis años atrás la gente que concurría al gimnasio eran deportistas y adolescentes y jóvenes para tener cuerpos tonificados y músculos marcados.

Sin embargo, la era digital y la vida sedentaria cambió el paradigma. “En los consultorios médicos se recomienda la actividad física, el médico casi exige ir al gimnasio cuando la vida sedentaria ya hizo un efecto negativo en la salud”, coincidieron los profesores.
“Por el ritmo de vida, hoy hay una tendencia al sobrepeso, que viene emparejado con cardiopatías, con colesterol”, explicó Roberto Bjorklund, licenciado en actividades físicas deportivas e instructor en el gimnasio Seró, quien forma parte del último Congreso de Medicina Deportiva.
“Antes cualquier persona caminaba por día quince kilómetros y hoy no se llega a caminar los seis. Estamos en la cultura del basal (reposo), sin pensar cada vez evitamos más hacer ejercicios”, consideró.

Ernesto “Finito” Gehrmann. Basquetbolista retirado en los 90’, también asiste a un gimnasio (Foto: Facundo Correa, El Territorio)

Ernesto “Finito” Gehrmann. Basquetbolista retirado en los 90’, también asiste a un gimnasio (Foto: Facundo Correa, El Territorio)


Bjorklund sostuvo que el 30 por ciento de los que empiezan el gimnasio tiene sobrepeso -es decir al menos diez kilos más del peso considerado saludable-, “hay que superar el prejuicio de que el gimnasio es sólo para flacos; así se da el primer paso a una vida saludable”.
En el caso de personas con patologías que quieren ejercitarse, es necesario que presente un certificado médico y a partir de ahí se arma la rutina; el circuito tiene como prioridad la coordinación de las articulaciones, el sistema neurológico y los músculos. “Solicitamos exámenes preparticipativos -supervisión médica- antes de empezar con el entrenamiento», precisó.
En el gimnasio Zeus, hay un amplio número de personas que concurren para recuperarse de lesiones físicas. “Están siendo rehabilitados o por alguna patología, el gimnasio ya no es una moda”, precisó Esteban Clara, propietario.
En Vital Gym, informaron que el 15 por ciento de los clientes tiene entre 40 y 50 años. “Tienen hipertensión, diabetes, colesterol, lesiones en la columna o necesitan rehabilitación muscular. La gente sigue viniendo por estética, pero también vemos que vienen más por salud”, expresó el propietario Claudio Semelak. En todos los casos, se llena una ficha médica.
La tendencia a moverse contagia a los adultos mayores, que de zapatillas y con sus botellas de agua, se acercan a los gimnasios. Allí, según indicaron profesores del área, se distienden, crean vínculos y mejoran el funcionamiento del sistema respiratorio, circulatorio y neurológico. “Hay alumnos de 67, 70 y 80 años, son adultos del turno de la mañana”, indicó Bjorklund.
En otros gimnasios, también el horario preferido para esta franja de edad es la mañana, “la gente se está liberando, por suerte se superan complejos y eso es más salud”, remarcaron los profesores.

Escuela de vida
“El deporte es una escuela de vida, uno adquiere valores como compartir, y te enseña a tener voluntad y constancia, porque aprendés a aceptar la derrota y a volver a empezar, es una escuela de vida”, definió Finito Gehrmann, basquetbolista emblemático de Misiones, que a sus 70 años cumple diariamente su rutina de entrenamiento.
Desde los 13 años dedicó su vida al deporte, El Territorio lo encontró en un gimnasio céntrico haciendo repeticiones de pesa. Interrumpió amable su rutina, para invitar a todos a beneficiarse del ejercicio.

Fuente: El Territorio.

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