
En el CAPRI se encuentran realizando tareas de mejoras y mantenimiento en sus instalaciones, además de las movidas solidarias con la puesta a disposición de un albergue y una colecta de socios (Foto El Territorio)
La cuarentena impuesta en el país desde el 20 de marzo pasado pateó el tablero en la dinámica de todas las actividades diarias y la realidad de los clubes sociales y deportivos no está exenta. Estos lugares son grandes espacios de encuentro para las familias y los amigos, en los que se puede compartir y crecer haciendo deportes y, sobre todo, generar lazos de solidaridad y pertenencia.
La otra cara de la moneda son los grandes gastos que afrontan los clubes de manera mensual y que son solventados gracias al aporte de sus socios.
Por eso, ante esta situación inédita y de readaptación, surgieron diversas estrategias de algunos clubes misioneros para afrontarla.
En el caso del CAPRI, el trabajo continúa puertas adentro, con el gran objetivo de mantener las instalaciones y además aprovechar para realizar mejoras para cuando estén dadas las condiciones de apertura.
“Para poder afrontar la situación económica que es de público conocimiento el club decidió tomar una conducta lo más solidaria posible, teniendo en cuenta nuestras obligaciones impostergables como el sueldo de nuestros empleados. Para ello hemos decidido hacer un descuento del 40 por ciento en las cuotas, apostando con esto a la solidaridad de nuestros socios, y tuvimos muy buenas respuestas”, contó Rubén ‘Benco’ Horrisberger, presidente de la Comisión Directiva azzurra.
“Hacia adentro estamos organizando el trabajo del personal respetando todas las normativas vigentes para cuidar a los trabajadores”, destacó.
Son ocho las hectáreas que tiene el club en su sede de Villa Cabello que reciben limpieza y mantenimiento permanente, así como todos los espacios verdes en los que también se incluyen dos canchas de fútbol y dos de rugby. Además, para ampliar la diversidad de especies, se plantaron más de 10 árboles autóctonos, que desde octubre del año pasado ya suman 30 nuevos.
Por otra parte, se continúa trabajando en el cuidado de las siete canchas de tenis, el mantenimiento del césped sintético de la cancha de hockey y la puesta en valor de las canchas de padel. Para los quinchos, se están confeccionando y terminando nuevas parrillas para ser utilizadas por los socios.
En la sede centro, por su parte, continúa el mantenimiento de la pileta olímpica climatizada y durante el mes de abril se realizó la fumigación preventiva para combatir el dengue en ambas sedes.
Acciones durante la pandemia
A los pocos días de dictada la emergencia sanitaria y ante una eventual disparada de la pandemia, el CAPRI se notificó con autoridades provinciales y puso a disposición las instalaciones en caso de que se las requiera. El albergue, que recibe a deportistas durante la temporada de competencia se encuentra preparado y a disposición.
Además, desde comienzos de abril, desde la iniciativa “Clubes Misioneros Unidos”, en el CAPRI se comenzó una colecta de elementos de higiene y prevención para colaborar con las autoridades sanitarias. Los socios, a pesar de la fuerte incertidumbre, se mostraron muy solidarios y desde la entidad invitan a seguir sus redes sociales para conocer cómo colaborar.
Fuente: El Territorio.




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