
Sin dudas, José Antonio Barreto dejó impresa una marca registrada; “Sí, sí. Grítelo correntino”, su recordado festejo cada vez que Mandiyú anotaba un gol en el fútbol de primera, juntándose al grito con el alma de los correntinos alentando al equipo “albo”, nada menos que frente a los más grandes del fútbol argentino.
El viernes 30. Sí, hace apenas un día, se conoció bien temprano la noticia que enlutó al periodismo correntino y que daba cuenta de la muerte del “Gordo”, como cariñosamente le decían sus innumerables compañeros y amigos.
Con él se fue una persona que prestigió al periodismo, aferrándose con dignidad a una profesión que lo apasionó desde muy joven. Transitó primero en la parte gráfica de diarios de nuestra ciudad, luego en LT7 Radio Provincia de Corrientes y también tuvo participación destacada en programas deportivos en canales de televisión.
Como no recordar su participación en aquellas tardes de gloria del fútbol correntino, en las que cada presentación de Mandiyú configuraba una verdadera fiesta en el estadio de Huracán Corrientes y sus alrededores. Con la gente y la familia completa llegando al “Gigante” del barrio Berón de Astrada, a fines de la década del 80 y en los primeros años del ´90 para ver el espectáculo.
Por esa cancha de Huracán pasaron los más grandes equipos del fútbol argentino y jugadores de alto nivel técnico, a quienes Mandiyú muchas veces hacía transpirar la camiseta, e incluso hubo tardes en las que terminaba festejando. Todo eso era relatado por el estilo inconfundible del “Gordo” Barreto, por LT7, con los acertados comentarios de Ernesto Veragua y los reportajes de Daniel Toledo.
Pasaron más de 30 años de aquellos partidos memorables, en los que la voz de Barreto era un acompañamiento infalible los domingos, aún para aquellos que estaban en las tribunas presenciando los partidos. Es que ante cada gol del equipo correntino, el “Gordo” patentó el clásico “sí, sí. Grítelo correntino”, que inclusive en algunas oportunidades, en los clásicos con Chaco For Ever, encontró reacción de los hinchas chaqueños y pasó momentos incómodos.
Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, en mi caso como compañero en la Dirección de Información Pública, pudimos apreciar en plenitud sus cualidades, no solamente profesionales, sino como una excelente persona. Nunca un ademán o un tono de voz fuera de lugar, siempre dejando traslucir una sonrisa franca y la mano tendida para quienes trabajábamos con él.
Cuántas historias lindas acumuló en tiempos en que el fútbol era una verdadera fiesta, aunque Barreto también relató partidos de la Liga Nacional de Básquetbol. Dios quiera que pueda seguir gritando goles en el reino celestial, como un correntino que dejó impresa su marca, al que muchos recordarán a través del tiempo.
Descansa en paz José Antonio y ojalá la nueva camada de jóvenes del periodismo deportivo pueda seguir el camino con el profesionalismo, la pasión y la honestidad, que enarbolaste vos como estandarte a lo largo de tu extensa y destacada trayectoria.
Fuente: Carlos Zeniquel, Época.



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