
Estos son los momentos en que levantarse a las cinco y salir a entrenar son recompensados. La atleta Nilda Vega, a sus 57 años, logró subirse dos veces a lo más alto del podio el fin de semana, en el Torneo Internacional Master Bicentenario realizado en la pista ‘Delfo Cabrera’ del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard), en Buenos Aires.
La posadeña se impuso en las pruebas de fondo de 5 mil y los 10 mil metros. “Fui a la única que se animó a competir en las dos carreras porque siempre se elige pero yo las quise correr y las gané pese al calor que hizo”, explicó la corredora.
La competencia contó con la participación de atletas que llegaron de Boliva, Uruguay, Chile, Paraguay, Brasil y distintas partes del país.
“Me di el gusto de competir por primera vez en el Cenard”, señaló feliz la posadeña que ya tiene en su haber mundiales de masters, nacionales y provinciales pero es la primera vez que corría en la mítica pista porteña.
El sábado tuvo una dura carrera en los 10 mil metros en la que luchó palmo a palmo con una atleta que finalmente “no era de mi categoría, era menor, pero yo no sabía, así que corrimos muy rápido y hasta le sacamos una vuelta al resto”, dijo entre risas la atleta de la tierra colorada que este año sumó también su cuarta corona provincial en el torneo de pruebas de calle.
“Yo me fui sola, así que no tenía nadie que me aliente y le pedí a una chica que me saque las fotos”, añadió sobre su experiencia Nilda que, sin “hinchada” propia, igual sacó adelante con entereza dos pruebas.
De esta manera la posadeña demuestra que si se quiere se puede. Su día arranca a las 5, desayuno de por medio. Luego sale rumbo al gimnasio y, tras la rutina, su nuevo destino es la costanera para correr unas dos horas. A la vuelta cocina para la familia y a la siesta sale rumbo a la escuela en Garupá donde trabaja, para regresar pasadas las 18 a su hogar.
Esta mamá, abuela y atleta es un ejemplo de perseverancia. “No es fácil hay que cuidarse en las comidas, salir a entrenar ya sea de mañana o de siesta en la pista de atletismo o en la costanera”, contó Nilda. Pero la pasión y el bienestar como resultado la mantienen motivada y es un ejemplo a seguir.
Fuente: El Territorio.



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