El seleccionado argentino masculino de handball perdió este sábado ante su par de Croacia, el actual subcampeón del mundo, por un contundente 36 a 18 (parcial de 19 a 6), en el primer partido de la Zona Campeonato del mundial de Suecia 2011, en un partido jugado en la ciudad de Lund.
El equipo dirigido por Eduardo Gallardo está entre los mejores doce conjuntos de una Copa del Mundo por primera vez en su historia, superando la marca del 15º puesto logrado en Francia 2001.
La próxima presentación de Argentina será este domingo ante Dinamarca (a las 16.15, en Malmo), mientras que por la misma zona Suecia jugará ante Croacia y Polonia frente a Serbia.
El martes se definirá la zona con los partidos entre Argentina-Serbia (a las 14.15, en Lund), Dinamarca-Suecia y Polonia-Croacia.
En otro de los partidos de la zona 2, el local Suecia derrotó ayer a Serbia por 28 a 24 (parcial de 12-13).
Luego de las tres jornadas de la Zona Campeonato, los dos primeros del grupo 2 jugarán semifinales con sus pares del grupo 1, los terceros y cuartos de cada zona lucharán por el quinto puesto, mientras que los quintos y sextos se medirán entre sí por el noveno lugar.
Argentina se enfrentó ante todo el poderío del actual subcampeón del mundo y de Europa en la primera parte, con muchas pérdidas en el ataque, permanentes bloqueos de los europeos con una defensa cerrada e impenetrable y rápidas réplicas de los dirigidos por Slaviko Koluza, que convirtieron a placer ante un equipo totalmente desequilibrado.
Para muestra clara de la superioridad croata vale la síntesis de la efectividad en ambos ataques: los croatas hicieron 19 goles sobre 24 disparos y Argentina solamente 6 en la misma cantidad de oportunidades.
El dominio croata fue a voluntad durante toda la etapa, con un inicio que tuvo parciales de 4- 0, 7-1, 10-2 y la diferencia que se estiró con el correr de los minutos.
En el comienzo del segundo tiempo, durante la primera mitad Argentina se mantuvo en el parcial por apenas un gol abajo, con una mejoría en la defensa, cinco atajadas del arquero Matías Schulz y Sebastián Simonet como abanderado en el ataque.
En la última parte del complemento Argentina volvió a perder varias pelotas en ataque y los balcánicos siguieron con la eficacia intacta en las réplicas con un parcial de siete goles en forma consecutiva, mientras que Argentina estuvo nueve minutos sin convertir.
En definitiva, más allá de la histórica tarea argentina en el mundial, la derrota de ayer era previsible ante una potencia mundial, que tiene como único objetivo ser campeón.
Para Argentina hoy llegará Dinamarca, otra potencia a priori muy difícil de vencer, y el objetivo final será el martes frente a Serbia, en busca de una victoria que le permita luchar por un lugar entre los mejores ocho del torneo.
Ene 23




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