La misionera Brenda Spasiuk (de 22 años) tuvo que realizar un tremendo esfuerzo el fin de semana en el Ironman 70.3 en San Juan de Puerto Rico (Centro América), debido a que se descompuso en plena prueba, pero con una enorme fortaleza logró terminar la carrera.
Este terrible desgaste hizo que se retire al hotel a recuperar fuerzas, grande fue la sorpresa cuando horas más tarde le comunicaron que se había impuesto en su categoría (20 a 24 años). Con esta espectacular victoria sellaba su clasificación por adelantado al mundial de Las Vegas (Estados Unidos) a realizarse en septiembre.
Pero de la alegría del triunfo pasó a la tristeza en sólo un par de minutos. Puesto que cuando fue a cotejar con los organizadores su colocación le informaron que en forma fehaciente había ganado en su categoría, pero al no estar presente al momento de la premiación su pasaporte al mundial le fue entregado a la dama que llegó en segundo lugar, pese a que los organizadores tenían conocimiento de los problemas físicos de Brenda, debido al enorme desgaste en la prueba.
“Venía bien, pero cuando largué la bicicleta empecé a vomitar y se me hizo todo muy difícil. Sufrí mucho, como nunca antes en una prueba, quedé muy mal”, relató Brenda en contacto con sus familiares.
A lo que agregó, “horas después de la carrera, cuando me dijeron que gané, no lo podía creer, pero cuando me confirmaron que no logré el pasaporte al mundial quedé muy triste, con mucha bronca, por todo el esfuerzo realizado”.
Fuente: Primera Edición.




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