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Una fecha para el recuerdo

Un grande en Posadas. Directivos del Jockey Club Posadas junto a Irineo Leguisamo, en la recorrida por el hipódromo de Villa Lanús en 1968.

El 25 de mayo es un día muy especial para el Jockey Club Posadas. En 1956 se inauguró el primer hipódromo, en Villa Lanús. Esa misma jornada, pero de 1968, llegó a la capital misionera el inigualable Irineo Leguisamo. En 1988 se abrió la actual  pista “burrera” ubicada cerca del Arco.

Para el Jockey Club Posadas cada 25 de mayo tiene una significación muy especial, pues el antiguo hipódromo “General Manuel Belgrano” fue inaugurado oficialmente en esa fecha, pero del año 1956 en un sector de Villa Lanús, con acceso por la actual Andrés Guacurarí hasta llegar al predio ubicado en las cercanías del río Paraná y esa misma jornada, pero de 1988 se inauguró el actual ubicado en cercanías del “Arco”.
No menos importante en acontecimientos fue el 25 de mayo de 1968, cuando llegó a Posadas Irineo Leguisamo -el ídolo máximo de las fustas en el país- para ponerle un broche de oro a los festejos programados en esa oportunidad (ver aparte).
Posteriormente se anegaría el sector del hipódromo de Villa Lanús y previa indemnización de Yacyretá, fue asentado en forma definitiva en sus modernas instalaciones de 87 hectáreas, con tribunas de cemento y comodidades en el Rincón de Itaembé Miní, camino hacia el Arco del límite con Corrientes.
Así se llegó al 25 de mayo de 1988. Héctor Bautista, presidente del Jockey y Víctor Marosek, de la comisión de carreras, fueron los encargados de organizar la inauguración del nuevo hipódromo. Se prepararon en la ocasión nueve carreras y la principal fue el Premio “Instituto Nacional de Actividades Hípicas” sobre una distancia de 2 mil metros. Así se inauguró la “pista” del nuevo “circo de carreras”, uno de los más modernos del Litoral.
El primer escenario
El antiguo “General Belgrano” fue inaugurado en forma oficial el 25 de mayo de 1956, en un sector de Villa Lanús, muy cerca de la costa del río Paraná.
Así se comenzó a cimentar la historia del turf misionero, ligado  al Jockey Club Posadas que en aquel lejano 1955 tejió sus ilusiones y pudo concretarlas un año después en los terrenos donados entonces por Emilio Gottschalk, en los bajos de Villa Lanús.
La entonces flamante comisión directiva de la entidad, fundada el 23 de noviembre de 1955, era presidida por Carlos Oria, secundado por Atilio Errecaborde, Mario Losada, Alfredo Piró, Oscar Casariego, Francisco Flores, Jerónimo Lenuza, Manuel Verón, Adolfo Zabala, Humberto Costa, Carlos Silveyra Márquez, Alberto Solari y Fernández de Oliveira entre otros.
Dicha comisión contó en sus primeros pasos con la colaboración de varias personalidades y entes de la época. La construcción y preparación de la primera pista hípica fue un emotivo acontecimiento para los amantes del turf de Misiones y todo el litoral argentino.
Una visita de lujo en suelo misionero 
El 25 de mayo de 1968, el hipódromo posadeño se vistió de gala. Allí los actos de festejos de la inauguración de la “pista” contaron con la presencia de Irineo Leguisamo en lo que fue un acontecimiento de notable trascendencia. Además de los habituales amantes de la actividad “burrera”, en esa ocasión se sumaron funcionarios del Gobierno provincial, políticos y todos aque-llos admiradores de la carismática figura de Leguisamo. Un uruguayo (argentino por adopción) que acaparaba triunfos como “un pulpo” y era verdadero ídolo de los porteños que lo seguían en forma incondicional, en los hipódromos de Palermo, San Isidro o La Plata.
Aquí en Posadas participó en la reunión hípica y la cena de gala que se organizó en el entonces Hotel de Turismo, uno de los edificios más importantes de esa época.
Gracias al festejo del aniversario de la inauguración del hipódromo, ese 25 de mayo de 1968 los misioneros también gritaron: ¡Leguisamo, solo…!
Cabe recordar que Irineo Leguisamo fue el máximo exponente de las “fustas” argentinas. El “botija” uruguayo debutó en Palermo el 15 de agosto de 1922, con tan sólo 18 años. Corrió más de 12.700 carreras y ganó 3.200, entre ellas unos 500 clásicos. Se adjudicó 21 estadísticas, 14 consecutivas entre el ‘23 y el ‘36.
A los 70 años obtuvo su último triunfo y el 3 de diciembre de 1985, a los 81 años, dejó de existir y se hizo leyenda.
Ese “monstruo” de la fusta estuvo en Posadas para festejar la inauguración del hipódromo “General Belgrano”, en 1968. Uno de los máximos acontecimientos del turf misionero.
Fuente: Julio López, Primera Edición.

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