Borgmann: “No sentía más ganas de correr”

Borgmann: “No sentía más ganas de correr”A pesar de sus 15 años, Pablo Borgmann dejó en claro que el roce que adquirió en el plano competitivo lo hizo crecer apresuradamente. Sin embargo, en la intimidad, este adolescente quiere ser uno más, compartir esta etapa con sus amigos de Puerto Rico, terminar la escuela secundaria y luego continuar su formación académica. Quizás por esto tomó una decisión clave en su carrera deportiva y decidió alejarse del motociclismo, porque “no sentía ganas de correr”.
Campeón el año pasado en la categoría Súper Bikes B, en el Argentino de Velocidad, este año fue más allá y junto a su equipo de trabajo -compuesto por su familia- encaró el calendario en la competitiva Súper Sports 600. Pasaron tres carreras (Mendoza, San Luis y Oberá), pero el fuego deportivo había disminuido. Entonces tomó fuerzas y se descargó: “No sentía ganas de correr para seguir haciendo eso, no me animaba a decirle a mis viejos, llegó el punto y se los dije”, confió Borgmann.
A pesar de este desenlace, el joven fue claro: “Correr me gusta, dije al principio (de la temporada): ‘hago un año más’. Pensé que iba a aguantar, íbamos a entrenar y estaba de mal humor, y me costaba y así no me gustaba estar. Entonces tomé valor y le dije a mis viejos”.
Desde que comenzó a competir el grupo familiar fue el principal sostén, económico y afectivo; por ello se acompañó la decisión que adoptó el deportista. “Siempre me entendieron, me apoyan. Al principio estaban un poco pichados pero ahora lo aceptan y me apoyan. Me exigen que me mantenga físicamente para mi salud”, resaltó.
Comenzó a los 13 en el Argentino de Velocidad, con el espejo de su tío Gabriel “Peta” Borgmann, “al comienzo estaba bueno, le ponía ganas pero al final no le ponía todas las ganas. Teníamos muchos cruces con mi viejo, él trabaja mucho y yo hacía mis cosas, las quería hacer y no tenía tiempo y por ahí nos cruzábamos, teníamos alguna pelea”.
El análisis puede presentarse como previsible. Es una etapa complicada para un joven, como él mismo lo asumió: “Por la edad que tengo por ahí estaban mis amigos y quería ir con ellos. Como soy pendejo quería irme para otro lado y ahí teníamos los cruces, pero siempre bien al otro día”, apuntó.
Pasó un período importante desde la primera vez en 2008, en San Rafael y con 13 años, hasta este presente. El protagonista confesó que “aprendí mucho, siempre, mejorábamos un poco. Obviamente no estábamos cerca (de los de arriba), ellos eran muy buenos”.
Los buenos momentos estarán bien presentes (“Siempre la pasamos muy bien, en familia, me ayudó a ser sociable”, recalcó), ahora alternará entre básquet, fútbol, padel, tenis y el gimnasio para “estar sano, me hace sentir bien hacer deporte”.
Intentará levantar en el colegio debido a que en el primer trimestre estuvo “medio flojo” -cursa el primer año del polimodal- mientras hay proyectos, sueños, ganas de crecer, “tengo idea de estudiar, me gusta chef, administración de empresas o algo donde pueda ocupar la imaginación”.
En tanto el motociclismo es un ciclo cerrado por ahora. “Creo que para mi juventud no está más ese deporte”.

Fuente: territoriodigital.com

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