Afronta su carrera más difícil

Afronta su carrera más difícilLa vida siempre le presentó obstáculos y en el atletismo encontró su vocación. Hoy, el múltiple medallista Fabián Romaszczuk (32) se encuentra realizando las primeras sesiones de diálisis y a futuro deberá someterse a un transplante de riñones.
La historia del obereño conmueve e inspira, ya que siempre logró sobreponerse a los problemas familiares, de salud y económicos que se presentaron en su vida.
Entre sus mayores logros deportivos se destacan que llegó encabezar el ranking argentino de 3 mil metros llanos (2002), ganó el selectivo Nacional de Cross Country y obtuvo medalla de Plata en el Sudamericano de Cross Country, de Asunción, Paraguay (2003).
Ganó innumerables pruebas de calle y pista, y tuvo propuestas de radicarse en España. Pero en su mejor momento deportivo, los problemas de salud lo obligaron a abandonar la actividad profesional y decidió estudiar Educación Física en Oberá.
Se recibió en cuatro años, pero ya antes creó la escuela de atletismo de Los Helechos, donde formó a varios jóvenes. Actualmente se despeña en seis escuelas de la Zona Centro con una dedicación total, como reconocen sus colegas y directivos.
Pero el destino es arbitrario y la semana pasada su cuerpo dijo basta. Romaszczuk fue internado de urgencia y comenzó a ser dializado, a la espera de un transplante.
Se avecinan meses difíciles, por lo que allegados están organizando alguna actividad solidaria para colaborar con el tratamiento.
“Ya entré a diálisis y me siento mucho mejor, pero el transplante es inevitable”, dijo en diálogo con El Territorio.

Historia de vida
Más allá de los pesares, no pierde el optimismo y comentó que sus médicos le comentaron sobre la posibilidad de correr competencias de transplantados, lo que lo anima en un momento difícil.
“Nací en Los Helechos y siempre tuve muchos problemas en mi casa, a los 11 años ya me escapaba a Oberá. Acá muchos me conocen porque fui lustrabotas y vivía en la calle, dormía en las plazas”, recordó.
“La verdad que tuve una vida bastante complicada. Si cuando me fui a entrenar a Mar del Plata no podían creer lo flaquito que era. No tenía músculos, porque podés ser flaco y tener músculos, pero yo era un cadáver caminando”, reconoció sin rencores.
Por esas mismas carencias que padeció en la infancia, a los 15 años le detectaron una grave enfermedad renal y estuvo internado durante tres meses en el hospital de Posadas.
A los 17 viajó a Mar del Plata acompañando a una familia que lo había rescatado de la calle, una tarde pasaron frente al Campo Panamericano de Deportes, donde al poco tiempo comenzó a correr con Alexis Abot, uno de los mejores entrenadores de atletismo del país.
“En Mar del Plata por suerte encontré mucha gente buena. Gracias al atletismo aprendí mucho y siento que me quieren y me respetan. Pero nunca logré nada fácil, siempre me costó todo”, indicó.
Y dejó una máxima: “Creo que el sufrimiento me fortaleció para luchar en el atletismo, después en los estudios y ahora en la enfermedad”.

Atleta en cuerpo y alma
Hace algunos años el diario La Capital de Mar del Plata destacó la actitud que tuvo Romaszcuzk durante una carrera en pista.
El texto completo decía: “El hecho sucedió en los 800 metros del Torneo Justo Román, cuando motivado por la dura lucha por las primeras colocaciones, uno de sus compañeros cayó en la pista. Fabián entonces se detuvo, observó el estado de su compañero, y al ver que estaba bien siguió su carrera para concluir, como es de suponer, alejado de sus verdaderas posibilidades, pero ratificando una vez más que lo más importante en el deporte es el juego limpio, y los resultados sólo una anécdota”.

Fuente: territoriodigital.com

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