El 2013 sin lugar a dudas marcará un antes y un después en la vida de la ciclista posadeña Mariela Delgado. Las puertas se abrieron y las buenas noticias, por las que trabajó todos estos años, fueron llegando.
Desde que supo en marzo, de manera impensada, que era proyecto paralímpico para Río 2016, su vida dio un vuelco y ahora se divide entre el ciclismo convencional, en la que es campeona argentina, y el adaptado; y justamente por estos días ya arma el bolso para estar presente en la Copa del Mundo, a realizarse en tierra mexicana, en Aguascalientes.
“Me avisaron desde la selección que estoy en el equipo para viajar a la Copa del Mundo de ciclismo convencional, así que estoy feliz. La semana que viene estoy en Buenos Aires concentrando con las damas de preselección por una semana y al otro día, el martes, ya volamos para México, pero la Copa es recién del 5 al 7 de diciembre”, destacó la misionera que reside en Rafaela, Santa Fe.
Si bien ya hace un tiempo su cabeza pudo aceptar que podía competir tanto en ciclismo adapado como en el convencional, ahora sus compromismos son mayores pero ella destaca que “es lo que siempre busqué, estoy muy concentrada, a veces cansada, pero disfrutando de este momento”.
Las vueltas de la vida
En octubre, Mariela obtuvo el bicampeonato argentino de pista en velocidad, en San Luis, y confirmó su gran momento; además, tras bajarse de la bicicleta, y entre las emociones, la misionera obtuvo una beca del Enard, que es clave para su creciemiento, sobre todo teniendo en cuenta que vive en una pieza del Club Ciclista Rafaela y que resignó las comodidades de su casa en Posadas para ir tras su sueño de llegar a un Juego Olímpico que hoy está encaminado.
“Si bien es para el paralímpico, algo que no estaba en mis planes porque nunca me sentí con una discapacidad, hoy la vida me lleva a enfocar distintas las cosas pero con la misma meta de competir con los mejores”, señaló Mariela.
“Tengo otra concepción de la vida”
Además, en junio, estuvo en España, en la Copa del Mundo de ruta de paralímpicos, que se desarrolló en Segovia, y culminó en la cuarta posición en crono y en pelotón, en lo que fue su primer examen internacional en ciclismo adaptado.
“Fue una re linda experiencia, distinta a todo lo que uno está acostumbrado, porque hay que ayudar a los otros, algo que no se da en el convencional, que es sumamente competitivo, y al principio me costó y todavía me cuesta procesar esa experiencia, pero me gustó y de repente hasta tengo otra concepción de la vida”, reflexionó la campeona de la tierra roja.
De toda maneras, algo que rescata Mariela es que el nivel es muy bueno, sobre todo teniendo en cuenta que son chicas que están en sus mismas condiciones y también compiten en ciclismo convencional.
“La gente por ahí cree que me va a resultar fácil, pero muy lejos de la realidad; las chicas con las que me mido a nivel internacional andan muy bien, mucho más fuertes que en los nacionales. Este es ya un escalón olímpico y además nuestra discapacidad no es mucha, y la mayoría de las que estaban en la Copa Mundial ya tienen varios paralímpicos encima”, expresó la posadeña.
En cuanto al equipo de trabajo de selección argentina, de las dos modalidades, están “muy contentos conmigo, tienen todas las fichas puestas para el ciclismo adapatado y seguiré competiendo en el convencional para seguir creciendo en ambos pero pensando en Río 2016”, dijo Mariela.
Este presente se confirma con su paso en México nada menos que en una Copa del Mundo y ya se alista para el 2014 con la meta de estar en los Juegos Odesur a realizarse en Chile, en marzo.
“Cada vez hay más compromisos y presiones, pero está bueno, se aprende mucho saliendo afuera del país y quién iba a decir que hoy estoy hablando de Río, realmente es un sueño para mí”, concretó Mariela.
El año en el que su vida cambió
A mediados de marzo, contra todos los pronósticos, sobre todo porque es una velocista nata, Delgado dio el batacazo en el Argentino de Ruta en San Luis y se consagró campeona nacional en Pelotón.
Y entre los abrazos y aplausos llegó una propuesta inesperada: ser un proyecto nacional para los próximos Juegos Paralímpicos de Río 2016.
La palabra paralímpico resonó en su cabeza pero con el correr de los días, con los entrenadores de la selección y al entender que está cerca de unos JJ.OO. con chances de podio, y con igualdad de condiciones, su mente tomó esa nueva meta como una puerta para llegar lo más lejos posible en su carrera deportiva.
“Tengo un problema de nacimiento en el brazo derecho porque era un bebé muy grande y en el trabajo de parto me lastimaron y no puedo levantar el brazo derecho y no estoy en la misma situación que las otras chicas en las competencias”, detalló tiempo atrás la posadeña, que si bien no siente la discapacidad sabe que da ventaja deportiva entre los convencionales.
Y ahora, ya procesada la cuestión los paralímpicos ya son una meta real y Mariela sólo piensa en “sambar” con su bici en Río.
Fuente: El Territorio.




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