En Santa Inés hay incertidumbre. Y también, en cierto punto, preocupación. Y no por los resultados deportivos, que por ahora acompañan en muy buena medida, sino por el inesperado conflicto que surgió con el goleador Ernesto “Pinti” Álvarez.
Es que el delantero paraguayo, que venía siendo figura y artillero del Colectivero en las primeras 18 fechas de la Primera B Nacional, de pronto quedó al margen del equipo por un cortocircuito que surgió entre su representante y Julio Koropeski, máximo dirigente del club de Santa Inés.
Con los tres goles que le marcó a Boca Unidos en su último partido, hace diez días, Pinti llegó a los 10 en la temporada y quedó como uno de los principales goleadores del campeonato. Motivado o no por este inmejorable presente, Alberto Romero, representante del jugador, se comunicó con el titular de Crucero para anticiparle que Álvarez dejará el equipo porque apareció una propuesta para jugar en el exterior.
En este sentido, existe un contrato firmado que tiene vigencia hasta junio del próximo año, aunque también aparece una cláusula que permite que el futbolista emigre en caso de que aparezca una oferta que convenza a las partes.
No obstante, el enojo del dirigente del Colectivero radica en las formas en las que el representante -que no es agente Fifa- comunicó su decisión.
Según adelantó el propio Koropeski, “nosotros sólo queremos que el jugador cumpla el contrato”, y después aseguró que “todavía no llegó ninguna oferta al club de parte de ninguna institución”.
Ante este panorama, la dirigencia resolvió apartar al futbolista del equipo principal, motivo por el cual Álvarez ni siquiera viajó a Mar del Plata el último sábado para disputar el partido frente a Aldosivi, que terminó con victoria (1-0) para el equipo misionero.
Lo más triste de la película es que el principal protagonista, Pinti Álvarez, es el mayor perjudicado, y aunque entrena a la par de sus compañeros, parece atado a no jugar mientras no se resuelva la situación.
“No entiendo por qué no puedo jugar”
En la práctica matutina de ayer, Álvarez se mostró más activo que nunca. Corrió, marcó goles en el fútbol reducido y se divirtió con sus compañeros. No obstante, tras el ensayo informal mostró su lado sensible. “Me siento muy triste de no estar con el grupo en los partidos, pero qué voy a hacer, tengo que esperar que se solucione este problema y ver si puedo seguir o no”, dijo sobre su futuro con más dudas que certezas.
Pinti aclaró que “acá yo no tengo nada que ver”, y lamentó que “como no se llega a un acuerdo, el perjudicado soy yo”.
“Lo peor de todo es que vino en mi mejor momento en lo futbolístico y en lo personal, pero hay que levantar cabeza y no decaer”, agregó.
Sobre cómo cree que seguirá el conflicto, el ex River de Paraguay dijo: “Yo creo que todo es solucionable, somos todas personas grandes y las personas grandes se entienden hablando, hay que sentarse y hablar; esto molesta y embola porque se dicen muchas cosas”. Y añadió: “(Koropeski y Romero) Son dos personas mayores que buscan lo mismo, si se sientan y hablan sí o sí tienen que llegar a un acuerdo”. “No entiendo por qué no puedo jugar si tengo contrato hasta junio”, acotó, y cerró: “Vamos a seguir insistiendo hasta lo último para ver si puedo jugar”.
Mientras las partes mastican bronca por el conflicto originado y el propio Álvarez sufre las consecuencias, los seguidores de Crucero dejarán de gritar los goles de Pinti. Al menos hasta nuevo aviso.
Los Jaguares de México, ¿futuro destino de Pinti?
El equipo interesado en contar con los servicios del goleador paraguayo es Chiapas de México, más conocido como los Jaguares de México, equipo que desapareció momentáneamente el 20 de mayo de este año al mudarse a Querétaro pero que en junio recuperó su lugar en la elite del fútbol azteca al volver a Chiapas.
De todos modos, más allá de las palabras de Romero (que siempre se comunicó sólo vía telefónica con sus pares de Crucero), la realidad indica que para contar con los servicios del jugador primero es necesario un pedido formal de algún club para con Crucero, cosa que hasta el momento no sucedió.
Recién en ese caso, y si es conveniente para el futbolista y para el club en lo económico, empezarán las tratativas para llegar a un acuerdo. A Crucero, en caso de una futura venta, le corresponde el 30 por ciento del total del pase. Siempre y cuando se cumplan los pasos legales.
Fuente: El Territorio.



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