El goleador de la tarde y de la temporada para Crucero, Gabriel Ávalos, no ocultó su alegría con el ascenso. “Imagino a este equipo en Primera y nunca más en Segunda División”, señaló.

Tras el pitazo final, el público invadió el campo de juego y se acopló a los futbolistas convirtiendo el Andrés Guacurarí en una verdadera fiesta, inolvidable para las familias misioneras que acompañaron el día más importante en la ya rica historia de Crucero.
La sangre guaraní siempre se hizo sentir en Garupá. Desde Martín Escobar Fretes, David Bareyro, Luis Peña y Ernesto Álvarez, el Colectivero siempre apostó a la garra paraguaya, y en esta temporada fueron Nicolás Martínez y Gabriel Ávalos los encargados de llevar la bandera; este último convirtiendo ayer dos goles de gran factura.
“Este ascenso es un regalo que nos merecíamos por todos los momentos vividos”, señaló el goleador del conjunto misionero en lo que va del campeonato, con cinco tantos.
“La mayoría de los goles que me tocó convertir a lo largo de mi carrera fueron con los pies, pero en Crucero me tocó festejar tantos trascendentales de cabeza”, agregó el nueve.
En cuanto a la exquisita definición que sentenció ayer el trámite con Patronato, Ávalos aseguró que siempre estuvo en su cabeza convertir de esta manera. “Ya tenía pensada la definición”, dijo.
Por supuesto que los buenos augurios no faltaron. “Imagino a Crucero en Primera y nunca más en Segunda División”, sentenció.
El Tito de todos
Pero la delantera no alcanzaría el éxito si no fuera por una extraordinaria defensa y, fundamentalmente, un buen arquero. Crucero tuvo en Germán Caffa ese soldado que aportó experiencia y apreció en los momentos justos, como en aquella recordada victoria en el Ducó ante Huracán o la gran noche en Paraná atajando un penal clave.
“El objetivo era llegar a Primera. Ahora hay que cumplir con el calendario el próximo fin de semana y tratar de descansar para el año que viene”, inició Caffa en diálogo con El Territorio.
“Era un sueño que a los chicos que entregaron su vida al club, como Dardo y Tomasini, se les dé este festejo de local y no afuera. Nosotros ayudamos con esta cuestión”, manifestó.
A la hora de analizar la campaña, no tardaron en aparecer las lágrimas en Tito.“Fuimos guerreros, fuimos indios y todos nos disfrazamos de Andrés Guacurarí porque defendimos a Misiones de la mejor manera”, expresó con orgullo.
“Lo importante fue la actitud que pusimos. Sufrimos, pasamos muchas cosas y a la gente le voy a estar agradecido siempre por este apoyo”, remató.




Comentarios recientes