
El chaqueño ingresó en el complemento ante el Cuervo y generó situaciones para convertir (Foto: Sixto Fariña)
En estas circunstancias, no hay demasiados argumentos para creer que Crucero pueda mantener la categoría en Primera División. Sin embargo, los jugadores del Colectivero se aferran al buen rendimiento que mostró el equipo ante el Ciclón para soñar y encarar con optimismo las últimas diez finales que quedan.
Cuatro son los puntos que separan a Crucero de Huracán, el rival más cercano con el que pelea cara a cara para no descender. Lamentablemente, el Colectivero apenas consiguió un punto de los últimos 15 que disputó y así permitió que el Globo le saque una luz de ventaja.
No obstante, y como quedan 30 puntos en juego, en Santa Inés aún persiste la confianza. Fundamentalmente por el buen juego que mostró el equipo el domingo, y que permite creer que no es una utopía pensar en ganarle a Boca, River, Independiente y Racing, indistintamente donde jueguen.
Así lo reconoció el chaqueño Ariel Cólzera consultado por El Territorio: “Nos vamos doloridos, jugamos muy bien y tenemos que seguir por este camino, nos dimos cuenta de que podemos jugarle de igual a igual a cualquiera, sólo nos falta cambiar la concentración en una pelota parada o estar más atentos en los minutos finales”. “Le jugamos de igual a igual al puntero del campeonato, pero por desconcentraciones nuestras dejamos escapar primero tres puntos y después un punto”, se lamentó.
“Duele mucho perder estos partidos, porque hay equipos que no juegan a nada y se llevan un punto y a veces tres puntos, nosotros con este esquema y esta forma de jugar, y si estamos concentrados, vamos a conseguir más puntos de los que vamos a perder”, analizó.
“Jugamos ante un gran rival, le creamos más situaciones de gol que ellos a nosotros pero no pudimos convertir, hubiera sido muy importante conseguir al menos un punto para sumar en la situación que estamos, pero como siempre, un descuido nos termina costando muy caro”, agregó.
“Los once que entraron jugaron muy bien, sobre todo en el primer tiempo, pero estamos de mala racha, hay que cortarla y el domingo tenemos que jugar como jugamos con San Lorenzo”, manifestó.
Lejos de quedarse con el dolor que significó la derrota, el ex Boca puso la mirada en lo que viene: Nueva Chicago, rival directo. “El domingo se viene otra final que no se nos puede escapar si queremos mantener la categoría”, señaló. “Ante Chicago tenemos que dejar los puntos en casa, después se nos vienen varios equipos grandes, pero no tenemos miedo, si seguimos con esta forma de jugar y este ritmo vamos a conseguir buenos resultados”, añadió.
“Con Gabriel (Schurrer) no jugábamos mal, pero teníamos mala suerte, se nos complicaba cuando nos hacían un gol; con Sebastián (Rambert) se cambió el esquema, tenemos una identidad que la adaptamos rápido, pero seguimos con mala suerte y los resultados no se ajustan a lo que mostramos”, expresó.
“Ya van a venir los momentos buenos, con la rodilla o con la espalda van a tener que entrar, tienen que entrar una o dos y vamos a ganar los partidos por varios goles; antes nos hacían un gol y bajábamos los brazos, ahora cambió la mentalidad de este grupo”, agregó.
“A esos que quieren que nosotros descendamos no les vamos a dar el gusto, vamos a dar pelea porque con los jugadores que tenemos y el esfuerzo que hacemos, vamos a dar pelea -insistió- y nos vamos a quedar en Primera”, cerró.
Fuente: El Territorio.




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