Si bien el propio presidente Julio Koropeski ya anticipó que está “resignado” al descenso, a Crucero todavía las matemáticas le dan para dar pelea y mantener la categoría.
A nueve fechas (27 puntos) del final del torneo, el Colectivero se encuentra último en los promedios. Pero Huracán, el rival más cercano que por ahora zafa, le lleva ‘sólo’ seis puntos de ventaja, mientras que un escalón más arriba se ubican Defensa y Justicia y Sarmiento de Junín.
En el medio aparece el técnico Sebastián Rambert, quien debe agudizar el ingenio para absorber el impacto de las palabras del dirigente y convencer a sus dirigidos de que aún es posible alcanzar el milagro.
En este sentido, mientras aún planifica el semana a semana en busca de la hazaña y evitar el descenso a la B Nacional, el entrenador aceptó el mano a mano con El Territorio y se refirió al proyecto en común que tiene con la dirigencia y que va mucho más allá de la pérdida o no de la categoría.
“Cuando llegamos a Crucero, en la primera charla que tuvimos con Julio (Koropeski), se habló de un montón de cosas, como la palnificación a corto, mediano y largo plazo, pero sabemos que cuando las cosas no funcionan como se espera es normal que hayan cambios”, reconoció el DT respecto a las bajas de Juan Cabrera y Fabián Monserrat, los primeros jugadores que sufrieron el ‘corte’ de contrato.
El ex jugador de Independiente, Boca y River, reconoció que “es difícil abstraerse de las cuestiones extrafutbolísticas, pero el jugador debe saber sobreponerse a estos problemas de presiones, de obligaciones; tenemos dos chances, claudicar o tratar de seguir luchando, claudicar es sinónimo de derrota y yo no lo concibo así, hay 30 equipos y sólo uno sale campeón”, manifestó.
Club saneado e inferiores
“Tener un club saneado estaba en la escala de prioridades de Julio, que el equipo no tenga problemas en cuanto a lo económico; es imposible que expliquemos todo el día lo que pasa en las reuniones cotidianas, pero hay cosas que siempre estuvieron habladas con Julio; es comprensible y entendible que como cabeza visible quiera tener un club saneado desde lo económico”, expresó Pascualito.
A la hora de hablar sobre el proyecto que se tiene pensado para el club, Rambert señaló que “uno de los grandes sustentos para los clubes está en poder formar jugadores, porque sino económicamente no hay club que resista, no se puede vivir como club a base de comprar y comprar; y eso es parte del proyecto que en su momento hablamos con Julio”.
“Desde el primer día que nos juntamos hablamos de promover a los chicos, y ya lo hicimos con Silva, con Stupiski, Mendieta, que es un gran proyecto, con Dujaut, y me puedo extender a varios chicos que tuvieron la posibilidad de debutar en Copa Argentina”, agregó.
“Se hace un trabajo mancomunado con la gente que maneja las categorías de abajo y con el deseo de formar jugadores para que después puedan jugar en Primera División”, dijo el entrenador, y aseguró que “no hay club que resista a no poder formar sus jugadores y subsistir a base de eso, y las demostraciones más claras son los casos de Banfield, Lanús y Vélez, clubes que bancaron un proyecto y sacaron buenos jugadores de las divisiones menores; ni los clubes grandes, que tienen una enorme cantidad de socios, pueden subsistir a base de solamente comprar jugadores; no alcanza”, afirmó.
Para el ex técnico de Aldosivi de Mar del Plata, “asumir este tipo de proyectos llama la atención en Argentina”, y en este sentido reconoció que “hasta yo intento ser medido porque cualquier cosa que diga se puede tomar mal, por la gente, por la prensa”.
“Pero desde mi lugar hay cosas que me dejan tranquilo. Por ejemplo, a nosotros como cuerpo técnico se nos puede cuestionar que el equipo no gana, es algo que puede ser cuestionable y hasta lo entendemos, pero en ningún momento sentimos que hay un cuestionamiento hacia que el equipo no juega bien o no intenta jugar; acá la sensación que yo tengo es la impotencia de no poder conseguir un resultado, pero eso no se refleja con lo que el equipo produce; está claro que no nos alcanza lo que estamos haciendo”, remarcó.
Sobre la continuidad
“Yo planifico en el quedarme, en el hacer y en el continuar, pero es imposible decir ahora si me voy a quedar o no; no puedo responder sobre algo que no tiene respuesta; yo aspiro a quedarme el tiempo que sea necesario haciendo mi trabajo; yo no puedo hacer lo que corresponde pensando constantemente en si me tengo que ir; sería imposible para mí”, señaló.
“Somos conscientes de que nosotros intentamos hacer nuestro trabajo desde un proyecto que sirva para armar las cosas, no podemos ocultar que para pensar en un club modelo, con nosotros o sin nosotros, es mantener una línea, y en este sentido sabemos que hay que recorrer un camino que lleva un tiempo, porque no se puede formar jugadores de un semestre para otro, de un año para otro; no es algo fácil de lograr, y eso requiere un proyecto, que verdaderamente, más allá de encontrar respaldo en los resultados, tiene que verse en los hechos; a mi entender nosotros estamos bien”, agregó.
“Uno intenta ir progresando a medida que las cosas avanzan, en el progreso y en el día a día voy cumpliendo metas y sumando cosas”, señaló, y añadió que “cuando llegué y hablamos con Julio y Duré, decidimos trabajar con los chicos por la tarde, hacer determinados trabajos, hubo un montón de partidos entre la Primera y la 4ª, hubo muchas cosas que estuvieron previstas y que se cumplieron en lo que habíamos preestablecido; salen a la luz ahora, pero se hizo desde mucho antes”.
“Ese es el fin de lo que hay que seguir haciendo, en nuestra vocación sabemos que el club debe formar sus propios jugadores, no sé si estaré yo o no, pero creo que el club esto lo tiene bien en claro”, expresó.
“El club sabe hacia dónde quiere ir, y nosotros estamos adentro de este proyecto, sabemos cuál es el camino porque lo hablamos desde el primer día, yo no puedo asegurar nada de lo que va a pasar, sólo la coincidencia con el proyecto”, resaltó.
Consultado sobre cuánto mancha un descenso la carrera de un técnico, Rambert dejó en claro que depende de los valores de cada persona.
“Cuánto mancha o no un descenso depende de los valores de cada entrenador, así como hay entrenadores que tal vez prefieran renunciar para no quedar pegados a un descenso, después quizás haya dirigentes que piensan que lo mejor es no contratar a esos entrenadores porque descendieron, es lamentable, pero eso depende de cada uno”.
Fuente: El Territorio.



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