«Manolo» Sánchez: «nunca le pasé factura a nadie»

“Debemos ser más para trabajar mejor”. Juan Manuel Sánchez, presidente de la Unión Misionera de Rugby, se muestra con ganas de dialogar. Se lo nota compenetrado, enérgico, cuando debe referirse a la actualidad del rugby misionero y también, cuando la involucrada es la Unión.
Por eso dobla la apuesta, acumula objetivos y cree que paso a paso comienzan a consolidar las pautas que tienen para este período.

¿La URruMmi abrió el juego?
No, en realidad no es que nos abrimos más. Cuando asumí, implementé la misma política. Lo que pasa es que el año pasado arrancamos con un problema entre Lomas y Centro y se produjo un desgaste. Lomas no quiso poner ninguna persona en la Unión, del interior no había y el año pasado estuvimos cuatro, que llevamos adelante todo, más algunas personas que acompañaron. No era lo que yo buscaba, porque queríamos que todos los clubes se sientan bien. El Consejo está por los clubes y no podemos dejar de discutir y hablar. Prefiero estar días discutiendo, y si se quieren enojar volver a hacerlo. De esa forma se crece. Le pasó a Lomas el año pasado, el que conduce a los clubes es la Unión.
El entrevistado narra que “ahora estamos con más ganas de aunar esfuerzos con el tema del infantil, porque la URNE tira un torneo y nosotros nos acoplamos. Pero tenemos que tener nuestro desarrollo propio, darle prioridad a nuestros torneos”.

¿Ese es el desafío que se propusieron?
El mayor desafío es mantener la cantidad de jugadores. El segundo empezar el torneo y terminarlo. Está el interescolar que lo arrancamos el 7 de mayo, el rugby femenino, incorporamos a Leones, después mejorar en el juego.
Y en este período, ¿inflás el pecho cuando ves que se duplicó la cantidad de jugadores?
Soy muy cuidadoso en esto. El año pasado hicimos trabajo en Yerbatero, Oberá, Santo Tomé, Jardín América y Leones. Todos esos clubes han fichados jugadores, pero si este año no somos capaces de acompañarlos, esos jugadores no vuelven a estar. Si no le doy torneos, o certezas eso se diluye. Porque años atrás se llegó a tener 600 jugadores y después se bajó a 300. Porque no se les acompañó. No nos podemos dormir.
Manolo cuenta que este año, con 950 jugadores, apostaron a cursos de entrenadores, réferis y al trabajo con el coaching regional, Miguel Seró. Aunque también el interior está presente y para ello próximamente se contará con un coaching provincial que será nombrado por concurso.

¿La URuMmi cuenta con esos elementos?
Te digo la verdad: Nos tiramos a la pileta y no sabemos si hay agua (risas). Pero siempre vamos para adelante, no hay otra forma de crecer. La única es exigiéndote. Por qué te digo nos tiramos a la pileta. Nos largamos a buscar el coaching provincial y no tenemos fondo para ello. Pero los vamos a conseguir. Y lo vamos a cumplir, porque a Dios gracias la URruMmi desde hace tres años está saneada. Si bien no tiene plata para desparramar, trabaja con algún fondo.
El dirigente reconoce que antes de la gestión de Diego Lafuente los números de la URruMi “estuvieron en rojo”; a su lado, Adrián Radzichowski, el secretario actual, remarca que la Unión se fija objetivos que “se pueden cumplir”. El presidente vuelve a la carga: “No hay crecimiento de un club solo, eso quiero dejarte claro. El crecimiento de un club no sirve”.

¿Se logró concientizar a los clubes que el progreso debe ser en general?
Hay algunos clubes que todavía tiene algún resquemor. No están convencidos de que seamos totalmente honestos.
Radzichowski interrumpe. “Estamos hablando de honestidad intelectual”. Enseguida, Sánchez toma la posta: “Tenemos la caja de ahorro de la Unión, ya no hay más dudas del manejo, eso ayuda a la confianza, que nadie crea que se está quedando con plata que no le corresponde, ni que un club lo haga”.

¿Antes pasó?
No podemos decir que sí. No nos consta. Vos podés dudar. Cuando arrancamos la premisa fue darle transparencia. No estamos hablando de honestidad de las personas. Los mecanismos que tenían (antes) no eran los adecuados.
Enseguida cambia el escenario. “El juego hoy es tan dinámico que quedarse a pelear, es perder el partido. Que te pongan una amarilla, una roja, está bien castigado por el réferi”, subraya con énfasis Manolo.
Llega el momento de la selección, el dirigente dice que “las uniones más pobres, como la nuestra, en cuanto a estructura” tienen diferencias por ejemplo con la URNE, que “aparte de estructura tiene una empresa que le banca. Obviamente las diferencias son distintas”. Y aclara: “Ni los jugadores eran tan buenos cuando salimos campeones, ni tan malos cuando perdimos”.

En tu cargo actual, ¿le pasaste factura a alguien?
No, no (repite varias veces). Han jugado mal conmigo muchas personas, han trabajado mal, pero factura no. Justamente los que más me han criticado yo los sumo. Porque soy una persona de diálogo. Soy muy calentón, sí, reconozco. Cuando defiendo una postura lo hago con vehemencia. Nunca en mi vida me vas a ver descalificar la opinión de otra persona y menos la forma de ser. Sí me ha pasado de todo, pero yo nunca he pasado factura a nadie. Tenemos que opinar distinto y está bien que así sea. De la diferencia sale lo mejor. Tenemos que aprender a discutir.

¿Con Lomas se curaron las heridas?
Sí, te puedo decir que cambió el presidente, algunas personas. A pesar de haber estado en veredas opuestas he ido a la cancha, les pasé la mano. Hoy tienen otra mentalidad, bienvenido y seguimos hablando, sin ningún rencor.

Fuente: territoriodigital.com

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