Asomó un artillero: Matías Jara

Asomó un artillero: Matías JaraAlcanzar la madurez necesaria para convertirse en una pieza importante de un equipo no es tarea sencilla. Sin embargo, y a pesar de que cuenta con 19 años, Matías Jara asumió el compromiso y fue la revelación del Regional de Rugby en la última temporada. Aunque hubo un agregado más: al buen rendimiento con los colores de Lomas, le sumó efectividad y se convirtió en el máximo artillero de la competencia con 193 tantos.
Ahora es tiempo de poner la cabeza en remojo, refugiarse en quienes estuvieron al lado durante todo el año y concientizarse de que aún hay varias cosas por aprender, como lo sabe el propio rugbier.
“El año pasado jugué unos minutos en los últimos partidos del Regional, pero como una prueba, y este año sí debuté como titular, en marzo”, recordó el juvenil, quien al principio sólo pensaba en “jugar nomás, y de repente se empiezan a dar las cosas. A mitad de año ya estaba cuarto en la tabla de goleadores y ahí me di cuenta de que tenía una posibilidad”.
En ese momento, Matías confesó que “jodíamos con los chicos del club, con mis viejos, ‘te apuesto que salgo goleador’; le dije a mi papá. ‘Me comprás un celular si salgo goleador’ –le remarcó- y de repente, dos partidos antes del final estaba primero, fue rapidísimo, no lo esperaba”.
El año pasado jugaba en Intermedia de medioscrum o de apertura, “es más informal la Intermedia, entonces podés probar”, explicó Jara.

¿Te sentís más cómodo de wing?
Sí, porque no tenés una responsabilidad muy grande, todo lo que hagas va a ser para sumar. En cambio, si te toca una responsabilidad grande siendo tan chico para un equipo de gente mayor, no sé si voy a poder cumplir con eso.

¿Cuál fue el momento más difícil?
Hubo momentos en los que estaba como pateador y empecé a perder efectividad, llegaba un momento en el que teníamos que sumar puntos, teníamos que ganar y yo no estaba bien, empecé a errar hasta que… mi viejo me ayudó mucho, mi familia, en el club me bancaron siempre, y de un día para el otro salí de ese bajón, empecé a meter de nuevo y salí goleador. Está bueno porque confían en vos, más los chicos del club que no cambiaron el pateador, hay cinco o seis y tranquilamente pudieron haber elegido otro.

¿Y el más lindo?
Ahora, cuando terminó y recién empiezo a caer todo lo que viví en el año; fue muy grosso. Es importante, porque recibo premios y eso te motiva para el año que viene.

¿Por quiénes levantás la copa?
Por mi familia, porque todo el año me bancaron, más allá del apoyo psicológico, en lo económico, en todo. Muchas veces dejaba de lado la facultad porque tenía que ir al club. Mi novia me bancó bastante y este bol… sobre todo (risas, dirigiéndose a su papá Daniel).

Fuente: territoriodigital.com

1 comentario

    • agus el 15 septiembre 2010 a las 15:51

    hola mati soy tu hermana agus te mando un beso grandeee

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