El nerviosismo que envolvió la cancha de Centro de Cazadores se transformó en alegría, emoción y desahogo ni bien Maximiliano González dio por terminado el encuentro. Fue el marco que necesitaba ese puñado de jugadores vestidos de azul y rojo para gritar a todo pulmón el título de campeón.
Más de una década tuvo que pasar para que los cazadores vuelvan a sonreír. Centro sabía que la de ayer era una posibilidad inmejorable para quedarse con el título y no la desaprovechó. Tenía que ganar y lo hizo. En base a la concentración y a un buen juego en general, el equipo posadeño se sacó de encima a San Cipriano de Formosa y se consagró campeón de Torneo Regional de NEA, en la zona Ascenso.
El tanteador fue 33 a 21 para los posadeños que, con este logro, se adjudicaron el derecho a jugar una promoción con el último de la zona Campeonato para buscar un lugar en la categoría más importante durante la temporada 2013.
Como era de esperar ambos elencos salieron dispuestos a imponerse en el campo, pero algunos errores infantiles por parte de la visita permitieron la apertura del marcador; cuando se jugaban cinco minutos, Fabio Acosta apoyó el primer try para el dueño de casa.
Durante los primero 40’, al equipo formoseño le costó encontrarle la vuelta al partido y la única forma que tuvo de sumar puntos fue a través de los penales.
Por su parte, el Cazador continuó manejando las acciones y a través de las formaciones ofensivas, y un excelente trabajo de su pack de forwards, llegó al ingoal rival dos veces más. Primero fue el mismo Fabio Acosta el encargado de apoyar la guinda y luego lo hizo Sebastián Diblasi, para poner un parcial de 17 a 9 con el que finalizaría el primer tiempo.
En el complemento, al Azulgrana se lo vio desconcentrado, se desordenó y, al perder la posesión de la pelota, cedió ese rol protagónico dentro del match. Por su parte, los formoseños, con más garra que táctica, comenzaron a inquietar y el try de Alan Moralez, más la conversión de Claudio Acosta dejó las cosas 17 a 16.
En ese momento de la tarde parecía que Centro se desinflaba. Pero dejar pasar esta chance no estaba en sus planes. El local recuperó el carácter y la personalidad, no se entregó y, con el trabajo arrollador del pack, comenzó a desatar el festejo.
Primero fueron los penales de Lisandro Rindel. Luego, los tries de Diblasi y Lima para dejar el marcador 33 a 21.
El pitazo final de Maximiliano Rodríguez fue música para los oídos de toda la parcialidad local. Los jugadores, los hinchas y el cuerpo técnico desataron un festejo que misturó alegría y emoción.
Un famoso refrán sirve para graficar la actualidad y el futuro del Cazador: “Lo difícil no es llegar sino poder mantenerse”. Seguramente este será el desafío de aquí en más para los nuevos monarcas de la ovalada en la zona Ascenso del Regional NEA.
Fuente: territoriodigital.com



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