Centro de Cazadores recuperó su lugar

Conocen la meta. El año que viene el equipo apostará a mantener la categoría en la zona Campeonato del Regional (Foto: Facundo Correa, El Territorio)

Conocen la meta. El año que viene el equipo apostará a mantener la categoría en la zona Campeonato del Regional (Foto: Facundo Correa, El Territorio)

Haciendo una analogía con el nombre del club, un buen cazador es aquel que sabe esperar el momento justo para capturar a su presa. En la misma línea, para conseguir el éxito es fundamental saber cuándo están dadas las condiciones para dar el zarpazo.
El buen cazador sabe hacer cada cosa a su debido tiempo y sabe dar cada paso con la cautela necesaria para no morir en el intento. Cuando alguna de estas reglas no se cumplen el cazador fracasa y debe volver a empezar.
Estas técnicas que están en el decálogo del buen cazador, bien podrían ser trasladadas a lo que le tocó transitar al Club Centro de Cazadores en los últimos 10 años. Por dar pasos equivocados, el equipo azulgrana pasó de ser uno de los máximos referentes del rugby a nivel regional a deambular sin pena ni gloria en los torneo locales. Muchos años sin prestarle atención a las bases hizo que se derrumbara todo lo construido con anterioridad.
Pero como no hay mal que por bien no venga, ese tiempo de vacas flacas sirvió para darse cuenta de que para volver a ser lo que alguna vez fue, se necesitaba empezar de abajo. Corregir lo que se hizo mal para, a la larga, encontrar cambios positivos.
En este proceso de resurrección se encuentra hoy el club posadeño, que en el mes de julio se consagró campeón del torneo Oficial de la URuMi luego de once años, y que hace algunas semanas consiguió el pasaporte para jugar el año que viene en la categoría más importante del rugby del NEA, la zona Campeonato del torneo Regional.
La última vez que Centro participó en dicho certamen fue allá por el 2008, cuando debido a una floja campaña terminó descendiendo y nunca más pudo medirse con los mejores exponentes de la región. Teniendo en cuenta los últimos 10 años, se puede considerar que el Cazador atraviesa su mejor momento. Con un equipo que sabe lo que quiere dentro de la cancha y que lleva un buen tiempo de trabajo.
Una de las patas fundamentales para llegar a este momento dulce es el cuerpo técnico azulgrana. Carmelo Rodríguez, Pedro “Perico” Vera y Alberto Michitte llevan cuatro temporadas al frente del equipo. En diálogo con este medio, explicaron cómo hicieron para devolver a Centro a la elite del rugby regional.
“Lo que pasó acá en Centro fue que se consolidó una estructura de trabajo en todas las divisiones. Tanto en el rugby infantil como en los juveniles. Se viene trabajando hace 12 años con los chicos. Eso está dando sus frutos porque gente que viene de esa camada hoy está jugando en Primera. Toda esa estructura en el club, de todas las divisiones inferiores con planteles numerosos y de dirigentes que apoyan, ayudó más de lo que uno cree para poder llegar donde estamos ahora”, resaltó Beto Michitte a la hora de analizar el trabajo a largo plazo que se viene realizando.

La clave del éxito
Perico Vera hizo hincapié en la “disciplina” que tuvieron para lograr el ascenso. “Este es un trabajo que desde hace cuatro años lo venimos realizando con mucha disciplina. Para mí la base de este deporte es la disciplina. Sin eso no se hubiese logrado el objetivo. Es algo integral porque eso que nosotros imponemos en Primera viene desde abajo. La aparición de jóvenes de 18 y 19 años que están jugando hoy en el plantel superior que ascendió al Regional A es fruto del trabajo que están haciendo desde más abajo. Porque nosotros con el plantel que agarramos hace cuatro años no íbamos a poder lograr este objetivo”, manifestó Vera en concordancia con los dichos de Michitte.
En tanto que Carmelo Rodríguez, el otro DT del equipo, tuvo una mirada más abarcativa al manifestar que el ascenso beneficia al rugby misionero. “Teniendo en cuenta que había un solo equipo que estaba participando (Capri) y ahora nos sumamos nosotros, yo creo que eso le hará bien al rugby misionero. Más si se llega a sumar Lomas (en caso que Paraguay decida no participar)”, resaltó Rodríguez.
En otro de los puntos en los que coincidió el trío de entrenadores es en que el proceso debe continuar y que este logro es recién el primer paso. “A partir de ahora tenemos un desafío muy grande. El compromiso será poder plasmar lo que queremos en una categoría superior”, dijo Carmelo, mientras que Perico fue cauteloso al afirmar que “nosotros nos vamos preparar para pelear de igual a igual, pero a lo que tenemos que aspirar ahora es a mantener la categoría. Esto lleva un tiempo de trabajo para poder pelear un campeonato. Quizás tenga que pasar otro proceso de tres o cuatro años más. Pero el objetivo inmediato es mantener la categoría para tener este nivel de competencia. Para eso necesitamos tener un equipo largo. Aspirar a jugar un cuadrangular final en el Regional es algo que nos va a costar al menos unos tres o cuatro años”.

El modelo a seguir
El claro ejemplo de lo que auguró Perico Vera es lo que le pasa a Capri. El Azurro viene jugando hace varias temporadas la zona Campeonato y recién en esta última pudo darle pelea a equipos como Curne de Resistencia o San Patricio de Corrientes. En ese sentido se explayó Michitte al resaltar lo hecho por el equipo del Oeste posadeño. “El principal desafío en el Regional es poder estar a la altura de las circunstancias y cumplir con todas las exigencias. Una cosa es viajar cada quince días acá en Misiones y otra es cuando tenés que viajar a otras provincias y con dos equipos (Primera e Intermedia). Eso lo sufrió y lo aguantó muy bien Capri, por eso es muy loable lo de ellos que pudieron mantenerse. Es sacrificado, pero a eso apuntamos. Hoy Capri tiene un ritmo superior al nuestro porque llevan varios años compitiendo en ese nivel”.
Pero a pesar de que todos coinciden en que la tarea no será para nada sencilla, el grupo de jugadores y cuerpo técnico aseguran que estarán a la altura de las circunstancias. Para eso se están preparando y ya tienen previsto un cronograma de trabajo que se pondrá en marcha durante los primeros meses del año que viene.
Cabe recordar que el Regional arrancará en mayo y para ese entonces el equipo deberá estar a punto desde el aspecto físico y desde el juego mismo. Sin embargo, y más allá de apostar todas sus fichas a la temporada que viene, Centro se encuentra disputando el Súper 6 de la Urumi, competencia en la cual comenzó con el pie derecho tras derrotar a Carayá en la primera fecha.
Si hay algo que queda claro en el mundo de Centro de Cazadores es que para poder avanzar hay que ir paso a paso, como diría el gran Mostaza Merlo.
Tener paciencia, apostar a las divisiones menores, y apoyar un proceso paulatino será fundamental para que el Cazador siga creciendo en cuanto a lo deportivo y para que, por decantación, el rugby misionero también lo haga.

Matías Mauri, el capitán que vio el resurgimiento
El capitán del equipo es uno de los soldados que todavía quedan de la época mala; el tercera línea recordó cómo vivió el proceso de cambio. “Cuando yo subí a Primera en 2003 nos dijeron que el proceso iba a ser de cinco años, pero se extendió cinco más. Tuvimos que esperar 10 años. Fue un tiempo duro, hubo partidos que perdíamos por muchísima diferencia. Pero fuimos mejorando, año a año y hoy es un orgullo haber conseguido lo que conseguimos. Todo esto se lo debemos a nuestras familias y la gente que nos apoya siempre”, aseguró.

Fuente: El Territorio.

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