
Luego de ir ganando todo el partido, CAPRI se quedó con las manos vacías en la última jugada ante San Patricio, que se impuso 34-31. Los correntinos fueron campeones mientras que CAPRI terminó último (Foto El Territorio)
El cambio en el comando resultadista que establece las posiciones y presenta expectativas, siempre contribuye. Por lo menos ofrenda un nuevo panorama, alternativas que entusiasman, sobre todo a quienes les cuesta alcanzar lo máximo en el rendimiento para triunfar matemáticamente.
Si bien, es lo material por sobre lo espiritual, algo sustancial en el deporte, siempre es una contribución, un aporte.
El final con éxito de San Patricio tiene algo o mucho de esto. Cortó una serie de tres consagraciones de CURNE. Le aplicó el stop, como para que el esfuerzo cotidiano y la fuerza de voluntad no cedan.
CAPRI, ese elenco peligroso sobre todo como local, cuando se agiganta, este año no asomó como tal y quedó relegado en el último lugar de la tabla, lejos del resto.
PROMESA. Ya se está en tiempos de descanso excepto para quienes integrarán la selección del Nordeste y los equipos de seven a side. Lapso para comenzar a planificar la temporada venidera. Lo que se tendrá que hacer a partir de Febrero para afrontar la nueva serie de encuentros. La nueva puja para exhibir las condiciones y las aspiraciones.
ENCAMINADO. Pese a perder el encuentro final, el Universitario de Resistencia el que demuestra estar encaminado desde hace algunos años. El ganar tres certámenes en forma consecutiva dan elementos que permiten palpar una solidez que, expuso a lo largo del último torneo, incluido el cotejo final, aunque sucumbió cuando ya comenzaba a escucharse el “pi…pi..pi…” que marcaba el punto final.
Tuvo un par de bajones, como si la participación en la competencia del torneo de Clubes del Interior le produjo un ligero agotamiento. Pero tuvo recursos para evitar el tropiezo aún cuando no alcanzó el nivel de la parte inicial. Por entonces exponía una sustancial potencia.
EMPUJE VITAL. En los últimos años San Patricio se mostró como el equipo más revolucionario, merced a momentos de buen juego colectivo y siempre con un espíritu de lucha envidiable. Algo que le permitió vulnerar el sábado a Curne cuando parecía que su suerte estaba echada.
Tuvo este año una particularidad, como perder partidos en su cancha cuando todo permitía presumir que estaba en su mejor momento. Pero logró reponerse. Con medio equipo experimentado en estas lides y la otra mitad con noveles rugbiers, en el cotejo final le puso el sello a una ambición. El ser campeón, algo que nunca lo pudo gritar pese a que exhibía condiciones para serlo.
SUBE Y BAJA. Regatas de Resistencia fue un equipo sorprendente. El buen comienzo permitía ubicarlo como firme aspirante a la corona. Pero en un momento dado tuvo un notorio bajón con una serie de derrotas que lo alejaron del podio al cual volvió tras recuperarse.
Es, a simple vista, el conjunto por el cual no se puede apostar a ojo cerrado, pero tiene elementos, aun cuando perdió fuerza en sus divisiones inferiores, sustento en los últimos años.
BATALLADOR. En los últimos años Sixty se mostró como el equipo más batallador. No se le puede exigir un juego de alto vuelo pero, su combatividad siempre lo presenta como un equipo de cuidado que, pierde y gana como si nada ocurriese.
El gran valor del “Decano” es haberse recuperado en el último lustro luego de no participar un año por no contar con la cantidad necesaria de jugadores en el plantel superior.
No sólo que se rearmó, sino que alimentó sus divisiones inferiores para ponerse a tono con las circunstancias.
ALTIBAJOS. Aranduroga fue un equipo irregular. Ganó y perdió sin poder establecerse en un nivel que lo erija en aspirante, más allá de las ambiciones.
Rearmó un pack de delanteros con lo cual dio batalla, pero le faltó cristalizar a la hora de abrir el juego a los tres cuartos con lo cual limitó su chance. Pero tiene recursos con lo cual puede ofrecer sus aspiraciones el año próximo, algo que, reconocieron sus jugadores quienes este año pugnaron por mejorar la ubicación en la tabla, algo que lo consiguieron sin poder alcanzar la ronda de semifinales.
RECUPERACION. Taragüy tuvo un mal comienzo. Derrotas tras derrotas que, lo alejaban de aquella etapa cuando obtuvo siete regionales en forma consecutiva hasta los inicios de la década anterior, con título nacional incluido.
Con mucho recambio juvenil y falta de peso específico a la hora de lidiar en los scrums, padeció hasta que, comenzaron a surgir algunas buenas evidencias.
Se convirtió en tenaz rival de los más empinados. Estuvo muy próximos a vencerlos, aunque a veces por decisiones no acertadas no lo consiguió, como producto de la falta de experiencia de sus conductores dentro del campo. El premio fue vencer en el ultimo partido a su histórico rival asegurándose el pase a la ronda de play offs. Dejó la sensación que hay futuro.
ORDENADO. Aguará de Formosa este año se presentó como un equipo ordenado. Aún con carencias, pero muy mejorado merced a un trabajo que está realizando desde la temporada anterior.
Expuso mejoría y acarició la clasificación.
ESTANCADO. El elenco posadeño de CAPRI volvió a exhibir su estancamiento aún cuando en la tierra colorada hay muchos clubes que practican rugby. Pero el nivel no crece.
Tanto que, ese equipo peligroso sobre todo como local, cuando se agiganta, este año no asomó como tal y quedó relegado en el último lugar de la tabla, lejos del resto.
Fuente: Roberto Capara
[email protected]



Comentarios recientes